Matías Tabar, socio del Grupo Alta Arquitectura, rompió el silencio para responder a los cuestionamientos del presidente Javier Milei, quien lo tildó de “mentiroso” y “militante kirchnerista”. En este contexto, el contratista responsable de las remodelaciones en la propiedad de Manuel Adorni —ubicada en el country Indio Cuá— expresó su pesar tras haber apoyado electoralmente a la actual gestión.
Cabe destacar que la controversia escaló luego de que el constructor declarara ante el fiscal federal Gerardo Pollicita sobre los costos y métodos de pago de las obras en la vivienda del jefe de Gabinete.
El origen de la disputa judicial
La declaración testimonial de Tabar se dio en el marco de una investigación por presunto enriquecimiento ilícito contra el ministro coordinador. Según el testimonio brindado bajo juramento, las refacciones en la propiedad de 400 metros cuadrados demandaron una inversión de US$ 245.000, abonados íntegramente en efectivo.
El presupuesto inicial, estimado en US$ 95.000, se incrementó debido a pedidos adicionales, entre los que destacó la construcción de una cascada en la piscina y la renovación total de mobiliario y revestimientos.
Asimismo, el constructor aportó al fiscal registros fotográficos, videos del proceso y documentación que respalda las compras de materiales. Asimismo, reveló que el propio Adorni lo contactó a través de mensajes temporales de WhatsApp antes de su presentación judicial para ofrecerle “ayuda”, propuesta que el empresario declinó.