La investigación penal por la desaparición de Agostina Vega, la adolescente de 14 años buscada intensamente en la capital de Córdoba, sumó un operativo de extrema urgencia. Efectivos policiales ingresaron por la fuerza a la vivienda del único detenido en el caso.
• EL NUEVO DESPLIEGUE: Personal de infantería y del Ministerio Público forzaron la cerradura con una barreta debido a que detectaron movimientos sospechosos durante la madrugada y nadie respondía a los llamados oficiales en la propiedad.
Dentro del inmueble ubicado sobre la calle Juan del Campillo al 800, las autoridades identificaron y trasladaron a tres mujeres. Si bien las sospechosas no fueron esposadas por los efectivos de seguridad, subieron a los móviles policiales ocultando sus rostros con capuchas.
Levantamiento del secreto de sumario
El procedimiento policial generó una fuerte sorpresa en la causa penal debido a que el miércoles ya se habían retirado cinco personas del mismo lugar. La aparición de nuevos ocupantes dos días después encendió las alarmas sobre un posible encubrimiento generalizado.
Ante la gravedad absoluta del nuevo escenario delictivo, el fiscal de instrucción Raúl Garzón se presentó personalmente en el lugar de los hechos. El funcionario del Poder Judicial tomó de forma inmediata la determinación de levantar el secreto de sumario.
La sorpresiva medida judicial permitirá a las partes de la querella acceder de forma directa a las pruebas y testimonios recolectados en las últimas horas. En la zona de conflicto trabajan peritos científicos con trajes de protección especial recolectando muestras biológicas.
El avance de la querella y las antenas
Las autoridades ministeriales buscan determinar si las mujeres trasladadas colaboraron activamente en la alteración de la escena o en el ocultamiento de pistas. El domicilio del imputado permanece completamente vallado y custodiado por la guardia de infantería provincial.
El abogado de la querella familiar, Carlos Nayi, aportó datos determinantes sobre la reconstrucción cronológica de los hechos. Según las pericias técnicas de las prestatarias telefónicas, las antenas ubican el celular de la víctima en la casa de Barrelier.
El dispositivo tecnológico de la menor registró actividad constante en ese perímetro durante un espacio de tres horas seguidas el sábado por la noche. Pasadas las dos de la mañana, el aparato tecnológico sufrió un amesetamiento definitivo y dejó de emitir señales.
El rompecabezas judicial y la camioneta
Para el abogado penalista Nayi, la evidencia recolectada demuestra que Agostina Vega salió con vida de esa propiedad privada. El gran rompecabezas judicial que intentan resolver las fuerzas policiales es determinar hacia dónde fue trasladada posteriormente tras salir de allí.
Los operativos de rastreos territoriales se extendieron de forma simultánea hacia los populosos barrios José Ignacio Díaz y Cofico. Los inspectores descartaron inicialmente un auto abandonado, pero concentran su atención en una camioneta de alta gama del imputado.
Se trata de una pick-up Volkswagen Amarok perteneciente a Claudio Gabriel Barrelier que fue localizada a siete kilómetros del inmueble central allanado. Los peritos de la Policía de Córdoba secuestraron el rodado para buscar rastros de fluidos y huellas.
Empleo municipal y reclamo social
La principal hipótesis del Ministerio Público apunta a que el detenido pudo haber utilizado ese vehículo para mover a la menor del centro de la ciudad. El imputado es un empleado público que trabajaba en el área de Tránsito de la Municipalidad de Córdoba.
La enorme conmoción social en la provincia motivó la organización de una marcha pacífica de familiares y allegados de la menor damnificada. La movilización popular estaba prevista para el mediodía, pero se postergó para las diecisiete horas en la capital.
El acusado continúa alojado en una dependencia judicial imputado por el delito de privación ilegítima de la libertad agravada por la minoridad de la víctima. Las autoridades gubernamentales ratificaron que no escatimarán recursos tecnológicos para hallar a la menor.