Un intenso temporal de nieve en la alta montaña obligó a las autoridades fronterizas a clausurar el tránsito internacional hacia Chile de forma total y preventiva. La drástica medida de seguridad vial generó serias complicaciones operativas y dejó a más de 700 camiones de carga internacional varados en territorio mendocino a la espera de una mejora.
Los datos críticos del bloqueo fronterizo:
Pasos cerrados: Bloqueo total en el Sistema Cristo Redentor y en el paso Pehuenche de Malargüe.
Acumulación de nieve: Se registran más de 20 centímetros de nieve en las bases viales de la ruta chilena.
Temperaturas extremas: Las marcas térmicas en alta montaña alcanzaron los 18 grados bajo cero.
Las intensas precipitaciones y la acumulación nívea afectaron severamente la transitabilidad en ambos lados de la frontera, impactando con mayor fuerza en la ruta 60 del lado chileno, específicamente en la zona del centro invernal Portillo. Ante este panorama adverso, el grueso de las unidades de transporte debió frenar su marcha en la localidad de Uspallata.
La concentración de vehículos pesados comenzó a extenderse rápidamente hacia los paradores de Luján de Cuyo y diferentes estaciones de servicio ubicadas sobre el corredor vial. Ante el continuo arribo de rodados de otras provincias, la policía de Mendoza evalúa restringir el ingreso de nuevos camiones al territorio provincial para evitar el colapso absoluto.
Pronóstico climático y proyecciones de apertura
Desde la Coordinación de Frontera informaron que las condiciones meteorológicas adversas comenzarán a revertirse de manera progresiva durante las próximas horas en la cordillera de los Andes. Sin embargo, debido al congelamiento de las calzadas y el viento blanco, se estima que el cruce internacional quedará operativo recién el viernes por la mañana de forma controlada.
Especialistas en meteorología advierten que estas intensas nevadas invernales podrían agudizarse por la fuerte influencia del fenómeno El Niño durante los próximos meses en toda la región de Cuyo. Este factor climático representa una amenaza constante para la fluidez del comercio, previendo cierres más recurrentes y prolongados en los principales pasos fronterizos alternativos.
El mantenimiento preventivo de los caminos de alta montaña requerirá el despliegue inmediato de maquinaria pesada de vialidad de ambas naciones para remover las densas capas de hielo acumulado. Las tareas operativas en las rutas se iniciarán apenas cese el temporal, priorizando siempre la seguridad física de los conductores profesionales.
Fuerte preocupación en el sector comercial y logístico
La parálisis temporal del estratégico Corredor Bioceánico impacta de lleno en una actividad comercial resentida por la caída de la producción industrial a nivel nacional. A diferencia de lo registrado en los últimos dos años, los tradicionales tours de compras hacia el vecino país de Chile experimentan hoy un declive histórico por el escenario cambiario desfavorable.
Desde la Asociación de Propietarios de Camiones de Mendoza (Aprocam) confirmaron que el sector registra una baja del 40% en los viajes internacionales durante el último trimestre. Las empresas del rubro logístico regional enfrentan serias dificultades financieras debido al incremento sostenido en los costos de los fletes y la falta de reactivación.
Los representantes del transporte de carga también cuestionaron la escasez de inversión estatal en infraestructura vial para optimizar los controles unificados hacia el vecino país. La lentitud burocrática en los trámites aduaneros y la falta de servicios básicos en los paradores agravan sensiblemente las condiciones de desarraigo de los choferes.
Las cámaras empresarias regionales advierten que las pérdidas económicas por cada jornada de inactividad afectan la competitividad de las economías regionales del oeste argentino. De mantenerse el bloqueo aduanero por factores climáticos, se resentirá inevitablemente el abastecimiento de insumos industriales críticos para las cadenas productivas de toda la región.