Discusiones complejas en territorio helvético. Las delegaciones oficiales de Estados Unidos e Irán finalizaron este lunes una primera ronda de conversaciones diplomáticas en el complejo hotelero de Bürgenstock, Suiza.
Tras 18 horas de sesiones que se extendieron durante la noche del 21 al 22 de junio, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Suiza y los países mediadores, Catar y Pakistán, informaron que las partes definieron una hoja de ruta que establece las condiciones para la reanudación inmediata de discusiones técnicas, con el objetivo de alcanzar un pacto final en un plazo de 60 días.
Equipos negociadores encabezados por el vicepresidente estadounidense, JD Vance, y el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, fijaron las bases de un proceso de dos meses que busca disminuir las tensiones internacionales.
Según explicaron los mediadores a través de un comunicado conjunto, los delegados lograron la creación de un mecanismo para futuras conversaciones técnicas y un canal de contactos específicos enfocado en evitar incidentes marítimos en el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio global de petróleo y gas natural licuado.
Asimismo, las deliberaciones abordaron compromisos en materia de seguridad nuclear. El vicepresidente estadounidense declaró a la prensa que el gobierno iraní accedió a permitir el reingreso de los inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) al territorio persa, fundamentado en un acuerdo marco firmado la semana pasada que estipula la dilución de las reservas de uranio enriquecido bajo la supervisión de dicho organismo.
No obstante, desde Teherán, el portavoz de la diplomacia iraní, Esmail Baqai, matizó el alcance del encuentro al declarar que se trató de un diálogo muy breve sobre la cuestión nuclear y afirmó que los encuentros no constituyeron negociaciones formales.