La estrategia implementada por el equipo económico logró brindar señales de estabilidad cambiaria durante las primeras semanas de julio. Tras haber registrado una suba superior al 5% durante el mes de junio, la cotización del billete minorista mostró un leve retroceso y cerró este lunes en $ 1.505 en las principales pizarras financieras.
Puntos clave de la intervención cambiaria:
Monto volcado en julio: Más de US$ 1.000 millones en futuros y bonos.
Gasto acumulado anual: Suma más de US$ 7.000 millones en 2026.
Posición corta en futuros: Incremento del 160% en el último mes.
Sin embargo, detrás de este panorama de relativa calma, la autoridad monetaria debió intensificar de forma considerable su presencia operativa en el mercado secundario. Para lograr este objetivo, la entidad volcó pesos equivalentes a más de US$ 1.000 millones mediante la colocación de contratos cortos a futuro y la venta constante de títulos bonos dollar linked.
Con estas continuas maniobras de mercado, el organismo monetario acumuló más de US$ 7.000 millones en lo que va del año orientados a frenar la demanda de cobertura de los inversores. De acuerdo a los últimos reportes elaborados por la consultora PPI, la venta de títulos creció a US$ 5.367 millones, mientras que los contratos vendidos en dólar futuro aumentaron un 160% en el mismo lapso.
Objetivos oficiales y análisis de las expectativas
La meta principal que persigue el plan cambiario del Gobierno consiste en moderar las expectativas de devaluación y evitar un salto abrupto en la cotización oficial del dólar. Al respecto, el economista jefe de estrategia de PPI, Pedro Siaba Serrate, explicó: “Lo que buscan con la intervención es administrar la presión cambiaria, tratar de mitigar un salto brusco del tipo de cambio”.
Por su parte, los funcionarios del gabinete económico buscan reducir la incertidumbre financiera de cara a los compromisos de deuda acordados para los próximos años. En esa línea, el viceministro de Economía, José Luis Daza, remarcó la solidez del esquema: “Los desequilibrios macro son los que generan crisis. Si no hay desequilibrios, si no está la pólvora, no va a ir a ninguna parte”.
Desde el sector privado, los analistas del mercado bursátil señalan que la estrategia gubernamental evita intervenir de forma directa en la plaza del mercado spot. El jefe de research de Criteria, Gustavo Araujo, sostuvo que “el objetivo es contener la demanda de cobertura cambiaria sin intervenir directamente en el mercado spot, moderando las expectativas de devaluación”.
Liquidación de divisas e impacto en las tasas
Otra de las variables clave ajustadas por el Banco Central durante las últimas jornadas fue la moderación en el ritmo de compra de reservas internacionales, aunque este lunes la entidad volvió a sorprender a los operadores con la adquisición de US$ 280 millones. A la fecha, la institución financiera ha utilizado únicamente el 10% de su capacidad total permitida dentro del mercado de contratos a futuro.
En lo relativo al comportamiento del sector agroexportador, las empresas cerealeras liquidaron US$ 3.000 millones durante el mes de junio, lo que representó un incremento del 12% respecto a las cifras registradas en mayo. No obstante, el saldo acumulado de divisas en el primer semestre alcanzó los US$ 13.351 millones, un 13% menos que en el mismo período del año 2025.
Como contrapartida directa de estas profundas intervenciones oficiales, las tasas de interés de corto plazo experimentaron una suba que las ubicó en un rango de entre el 23% y el 34%. Al absorber liquidez disponible para ofrecer cobertura, la autoridad monetaria reduce el volumen de pesos circulantes en la economía, a la espera de las próximas licitaciones de deuda que desarrolle el Ministerio de Economía.