Embraer transformará al C-390 en una plataforma de ataque con misiles de crucero de largo alcance

La empresa brasileña anunció una alianza con la estadounidense Anduril para integrar el misil Barracuda M al KC-390 Millennium. El desarrollo permitirá convertir un avión de transporte militar en una plataforma capaz de ejecutar ataques de precisión sin modificaciones estructurales importantes.

La industria de defensa dio un paso que podría modificar el empleo de los aviones de transporte militar. Durante la feria aeronáutica de Farnborough, Embraer y la empresa estadounidense Anduril anunciaron una alianza para integrar el misil de crucero Barracuda M al KC-390 Millennium, una aeronave concebida originalmente para tareas logísticas, transporte de tropas, evacuación médica y reabastecimiento en vuelo.

La iniciativa busca dotar al avión de una capacidad de ataque de largo alcance mediante un sistema modular que no requiere grandes modificaciones en la estructura de la aeronave. El proyecto fue analizado por el especialista en defensa Andrei Serbin Pont durante el programa Infobae al Mediodía, donde explicó que la principal innovación reside en el método de lanzamiento desarrollado por Anduril.

“Lo novedoso es que Anduril desarrolló una versión paletizada del misil”, explicó el analista. Esto significa que el Barracuda M puede cargarse utilizando los mismos pallets empleados habitualmente para transportar carga militar dentro del KC-390.

Una vez que el avión alcanza la zona prevista, la rampa trasera se abre y los pallets son expulsados al exterior. Tras abandonar la aeronave, los misiles despliegan automáticamente sus alas y sistemas de navegación para dirigirse de manera autónoma hacia sus objetivos.

“Básicamente, convertís un avión de transporte en un bombardero”, resumió Serbin Pont al describir el cambio conceptual que introduce esta tecnología.

Una capacidad antes reservada para grandes bombarderos

Hasta ahora, la posibilidad de lanzar múltiples misiles de crucero desde una misma plataforma estaba reservada casi exclusivamente para bombarderos estratégicos como el B-52 Stratofortress de la Fuerza Aérea de Estados Unidos.

Con este nuevo sistema, el KC-390 podría transportar entre 16 y 24 misiles Barracuda M, una capacidad similar a la de algunos de esos grandes bombarderos.

“Es una capacidad realmente muy importante para una plataforma que originalmente fue concebida para cumplir otro tipo de misiones”, destacó el especialista.

La propuesta replica un concepto que Estados Unidos ya comenzó a explorar con algunas de sus aeronaves militares, aunque en este caso se aplica sobre un avión que ya fue exportado a distintos países y que se consolidó como una de las principales plataformas de transporte táctico de nueva generación.

Para muchas fuerzas aéreas, esto permitiría incorporar capacidad de ataque estratégico sin necesidad de adquirir bombarderos específicos, cuyo costo operativo y de mantenimiento suele ser considerablemente mayor.

Cómo es el misil Barracuda M

El Barracuda M fue diseñado para combinar alcance, precisión y bajo costo de producción.

En su versión lanzada desde aeronaves, posee un alcance cercano a los 900 kilómetros, puede desarrollar una velocidad aproximada de 926 kilómetros por hora y transporta una cabeza de guerra de 45 kilogramos.

Aunque su carga explosiva resulta menor que la de otros misiles occidentales de mayor tamaño, el objetivo del programa apunta a fabricar grandes cantidades de proyectiles con un costo significativamente inferior al de los sistemas tradicionales.

Ese aspecto económico aparece como uno de los factores más disruptivos del proyecto.

“Hoy un misil de crucero como un Tomahawk o un JASSM puede costar entre dos millones y medio y cuatro millones de dólares por unidad. En cambio, el Barracuda ronda los 216.000 dólares”, explicó Serbin Pont.

Incluso, según señaló, el nuevo misil llega a ser más económico que algunos misiles aire-aire actualmente en servicio, lo que podría facilitar su incorporación por parte de países con presupuestos de defensa más acotados.

Un sistema con potencial para distintos países

El acuerdo entre Embraer y Anduril también despertó interés por las posibilidades que abre para las fuerzas aéreas que ya operan el KC-390.

Consultado sobre un eventual escenario para la Argentina, Serbin Pont sostuvo que una solución de este tipo podría representar una alternativa atractiva para fortalecer la capacidad de disuasión sin desarrollar un programa específico de bombarderos.

“Si ya contás con una plataforma como el KC-390, la incorporación de un sistema de lanzamiento paletizado te permite sumar una capacidad estratégica completamente distinta sin tener que desarrollar un nuevo avión”, explicó.

No obstante, aclaró que esa posibilidad hoy pertenece más al plano de las hipótesis que a un proyecto concreto, ya que una inversión de esas características no figura entre las prioridades actuales de la política de defensa argentina.

Más allá de los eventuales clientes, la alianza entre Embraer y Anduril refleja una tendencia creciente dentro de la industria militar: aprovechar plataformas ya existentes para incorporar nuevas capacidades mediante sistemas modulares, flexibles y de menor costo.

Si el programa avanza según lo previsto, el KC-390 Millennium podría convertirse en uno de los primeros aviones de transporte militar capaces de combinar sus tradicionales funciones logísticas con la posibilidad de ejecutar ataques de precisión a cientos de kilómetros de distancia, ampliando de manera significativa las capacidades operativas de las fuerzas aéreas que lo incorporen.

 
 
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