Tasas de interés y competencia con el peso
Respecto a la tasa de interés, Caputo aseguró que será determinada por el mercado. El objetivo es ofrecer financiamiento a tasa razonable e incentivar al depositante a ingresar sus dólares al sistema financiero.
El ministro vinculó la decisión con el elevado costo de financiamiento en pesos, donde las tasas de interés en moneda local complican la rentabilidad productiva, alcanzando en pymes costos del 80%, 90% o 100% anual.
La competencia de monedas busca generar una presión a la baja en las tasas en pesos. “Ahora, teniendo la posibilidad de que haya una tasa en dólares, es probable que esto también haga que la tasa en pesos sea más baja”, planteó Caputo.
Sectores beneficiados y contexto de mora
Entre los sectores beneficiados, Caputo destacó a la construcción y la industria automotriz, resaltando el impacto de la construcción en la generación de empleo y la comercialización en dólares.
La medida se adopta en un contexto de mora en créditos en pesos, que en mayo alcanzó el 7,7% al sector privado. Caputo afirmó que los bancos comenzaron a refinanciar deudas a plazos de hasta tres años con tasas de entre el 20% y 25%.
El proceso de reestructuración de deudas avanza, aunque la mejora tardará en reflejarse en las estadísticas oficiales del BCRA por las reglas de clasificación crediticia.
FGS para hipotecas: iniciativa en estudio
Durante la ronda de preguntas, Caputo señaló que el equipo económico analiza utilizar recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses para impulsar el crédito hipotecario, en conjunto con el Ministerio de Capital Humano.
El esquema no contempla la compra directa de hipotecas, sino la licitación de plazos fijos de largo plazo entre bancos para fondeo a 2, 3, 4 o 5 años, reduciendo el descalce de plazos entre depósitos y créditos hipotecarios. Esta herramienta complementaría el financiamiento a desarrolladores inmobiliarios y la construcción.
Marco normativo y DNU
En el Boletín Oficial se publicará un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) para oficializar las medidas, mientras el BCRA adecuará la normativa. La restricción original databa del DNU 905/2002, tras la crisis de 2001 y el fin de la convertibilidad.
El presidente del BCRA, Santiago Bausili, coincidió en revisar los límites a la inversión y la actividad económica. Desde el Ejecutivo confían en que la flexibilización crediticia permitirá ampliar el crédito en dólares, reducir el costo financiero, e impulsar la inversión y el empleo.