Farmear aura: la actividad de moda que domina a la Generación Z

Adolescentes de toda la región protagonizan batallas callejeras de “farmear aura”. Esta competencia simbólica reemplaza a los desafíos peligrosos y mide el carisma, la actitud y la reputación entre pares mediante gestos, miradas y poses virales.

Los jóvenes de la Generación Z están transformando la manera de competir y relacionarse tanto en las calles como en las redes sociales. A través del fenómeno denominado “farmear aura”, adolescentes de Argentina y Latinoamérica desplazan los antiguos y peligrosos retos virales para medirse en duelos simbólicos de carisma, compostura y presencia.

Claves del fenómeno “farmear aura”:

  • Origen gamer: Combina el concepto de acumular recursos (farmear) con proyectar magnetismo (aura).

  • Competencia sin riesgos: Prioriza el control de la imagen, la actitud y la compostura por sobre los peligros físicos.

  • Expansión regional: Organizan duelos callejeros con jurados populares en plazas de Argentina, Brasil y Perú.

El término combina dos conceptos del entorno digital para definir el prestigio actual. Por un lado, la palabra “farmear” proviene del ámbito de los videojuegos y refiere a la acción repetitiva de acumular experiencia. Por otro lado, la noción de “aura” alude al conjunto de atributos simbólicos como el estilo, la seguridad y la atracción que proyecta una persona ante su entorno.

La práctica busca sumar o restar puntos imaginarios de acuerdo con la actitud expuesta ante el público. Según el psiquiatra Harry Campos Cervera, miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA), la tendencia representa “una forma de llamar la atención sin llamar la atención”, donde sobresalir se logra mediante gestos sutiles pero impactantes.

Del universo gamer a las calles latinoamericanas

Las plataformas TikTok, Instagram y X viralizaron este código a través de interacciones donde las acciones cotidianas suman o restan estatus social. Frases como “+1000 de aura” o “perdió aura” sirven para calificar el desempeño social, convirtiendo la reputación individual en un marcador evaluable y dinámico.

El impacto digital cruzó la frontera hacia el mundo presencial a lo largo de este año. Diversas plazas públicas de países como Argentina, Brasil, Bolivia, Perú y Paraguay se convirtieron en escenarios de batallas callejeras cara a cara, donde los contendientes buscan imponer su magnetismo ante un público que define al ganador.

Los participantes recurren a diversos recursos expresivos para impresionar a los espectadores. Entre los movimientos más utilizados destacan el gesto “six-seven” de manos alternadas, la postura “sigma”, señas inspiradas en Lionel Messi, el ejercicio facial “mewing” y caminatas calculadas llamadas “aura walk”.

Construcción de prestigio y reconocimiento entre pares

Los especialistas coinciden en que la tendencia carece de peligros físicos, a diferencia de otros desafíos de internet. La competencia evalúa habilidades sociales, creatividad y capacidad de sostener la compostura, ofreciendo un canal seguro para la búsqueda de pertenencia y validación entre los adolescentes.

Para el psicólogo social Martín Wainstein, profesor consulto de la Universidad de Buenos Aires (UBA), la práctica no es más que “la producción social de prestigio” adaptada a los códigos actuales. La novedad reside en cómo la juventud utiliza lenguaje de videojuegos para cuantificar y negociar la valoración que los demás le otorgan en tiempo real.

El reconocimiento social funciona como un proceso colectivo que moldea la propia identidad juvenil. “El aura es algo que los demás le atribuyen a una persona; no está dentro del individuo, se produce en la relación”, concluyó Wainstein sobre esta manifestación donde el carisma define el nuevo estatus digital y social.

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