El actor Luis Machín visitó los estudios de Infobae en Vivo para abordar el impacto de la película Barreda, dirigida por Daniela Goggi. Durante la entrevista en el ciclo Infobae a las Nueve, el artista analizó la composición del personaje y criticó con dureza la histórica romantización mediática del cuádruple femicidio cometido en La Plata.
1992 fue el año de la masacre de las cuatro mujeres de la familia en la casa de la calle 48.
“Matan por amor”: la frase de Bersuit Vergarabat citada por el actor como ejemplo de la justificación del crimen.
Premeditación comprobada: el odontólogo realizó un curso de criminalística y practicó tiro antes de matar a su familia.
El intérprete remarcó que la mirada celebratoria sobre la figura del agresor continúa presente en amplios sectores sociales. Machín argumentó que la narrativa pública transformó históricamente al victimario en víctima, minimizando la gravedad de las ejecuciones dentro del hogar familiar.
Crítica a la cultura popular y a Gustavo Cordera
Durante el intercambio con la periodista Tatiana Schapiro, el actor cuestionó la persistencia de discursos que justifican la violencia. Machín ejemplificó esta situación citando la estrofa de la canción “La argentinidad al palo”, interpretada por Bersuit Vergarabat.
“Todavía Cordera sigue cantando ‘Monzón, Barreda y Cordera matan por amor’“, recordó el actor durante la transmisión. En esa línea, sostuvo que se intenta instalar que el femicidio es una consecuencia del afecto, una idea que calificó como inaceptable pero que continúa difundiéndose en medios de comunicación y plataformas digitales.
La reconstrucción del personaje y la voz de las víctimas
Para encarar el papel, el artista desarrolló un exhaustivo trabajo de investigación basado en escuchas, declaraciones judiciales y la lectura del libro Conchita, del periodista Rodolfo Palacios. Su análisis concluyó que el odontólogo poseía un narcisismo extremo y una frialdad absoluta para manipular la atención pública.
Asimismo, Machín remarcó la planificación minuciosa detrás del crimen. El actor detalló que el femicida cursó estudios de criminalística para evaluar las escalas de penas y practicó tiro días antes de ejecutar a su esposa, su suegra y sus dos hijas, motivado en gran parte por el interés económico de conservar la propiedad.
Por último, el intérprete destacó que el objetivo central del filme es restituir la identidad a Gladys, Elena, Cecilia y Adriana. El actor concluyó que, en una sociedad sin violencia machista, la producción debería llevar los nombres de las cuatro mujeres asesinadas en lugar del apellido del agresor.