El escándalo se desató a raíz de unas declaraciones brindadas por la jugadora en ESPN Hockey, tras consagrarse en la cita ecuménica de Bélgica y Países Bajos 2026. Al ser consultada sobre las felicitaciones recibidas por parte del astro rosarino, Granatto había intentado desviar el foco hacia las leyendas de su propio deporte, señalando que el peso histórico de referentes como Luciana Aymar o Mercedes Margalot debía tener mayor centralidad, una postura que generó una inmediata y feroz reacción en el ecosistema digital.
Ante la escalada de hostigamiento, agravios y amenazas que la obligaron a restringir temporalmente el acceso a sus cuentas personales, la hermana de Majo Granatto decidió poner paños fríos a la situación mediante un descargo público. “En estos días se viralizó una frase mía, absolutamente sacada de contexto, y hoy me salen del corazón estas palabras”, comenzó expresando la atacante, visiblemente afectada por la repercusión mediática y el linchamiento virtual que sufrió el plantel de hockey.
La deportista remarcó enfáticamente que su única intención al aire había sido jerarquizar el legado histórico del hockey sobre césped nacional, un deporte que busca consolidarse como faro para las nuevas generaciones de niñas. Al mismo tiempo, buscó despejar cualquier manto de duda sobre su postura personal hacia la máxima figura del fútbol nacional, calificando como “absurdo” tener que aclarar la profunda admiración que todo el plantel experimenta hacia el capitán y reconociendo la enorme alegría que significó el mensaje de felicitación de la Pulga tras la consagración mundial.
En el tramo final de su misiva, Granatto apuntó directamente contra la lógica de consumo digital actual y denunció una campaña de desvirtuación deliberada. “Cuando se dicen verdades que incomodan, se extrae una frase y se saca de contexto para lastimar a quien la dice”, disparó, advirtiendo que estas operaciones buscan opacar el histórico logro deportivo obtenido en el exterior. Finalmente, asumió la total y exclusiva responsabilidad por sus dichos ante los medios, buscando blindar al resto de sus compañeras que también habían quedado en el centro de la polémica artificial creada en las redes sociales.