A cincuenta años de los secuestros y desapariciones forzadas de estudiantes secundarios en La Plata, la comunidad universitaria y organismos de derechos humanos realizaron homenajes centrales en la capital bonaerense.
La jornada estuvo marcada por la entrega de máximos reconocimientos académicos y por el debate sobre cómo transmitir la historia del terrorismo de Estado a la juventud en el contexto político actual.
La Universidad Nacional de La Plata otorgó el Doctorado Honoris Causa a los sobrevivientes Emilce Moler, Gustavo Calotti y Pablo Díaz, así como a las familias de los jóvenes detenidos-desaparecidos Francisco López Muntaner, María Claudia Falcone, Claudio De Acha, Horacio Ungaro, Daniel Racero, Víctor Treviño y María Clara Ciocchini.
Además, la ceremonia, desarrollada en el edificio de Presidencia de la casa de estudios, reunió a autoridades, delegaciones de los colegios preuniversitarios y referentes de la militancia de la década de 1970.
Testimonios y el reclamo por los desaparecidos
Durante la entrega de las distinciones, los familiares evocaron el perfil de los adolescentes secuestrados en septiembre de 1976. Marta Ungaro exhibió el guardapolvo de su hermano Horacio, que conserva la figura del Guernica de Picasso pintada en la espalda antes de su captura, mientras que Jorge Falcone remarcó la necesidad de no reducir la militancia de los jóvenes únicamente a la lucha por el boleto estudiantil, sino de recordar sus proyectos políticos y sociales.
Por su parte, el sobreviviente Pablo Díaz cerró su intervención reclamando la ruptura de los pactos de silencio para conocer el destino final de los restos de los estudiantes que continúan desaparecidos.
Asimismo, Díaz reveló haber recibido recientemente amenazas telefónicas vinculadas a la suspensión del beneficio del boleto estudiantil y represalias personales. En tanto, Emilce Moler destacó la significación de recibir un título universitario tras la interrupción de sus trayectorias educativas provocada por la represión estatal.