El Senado aprobó la quita de subsidios al gas en Zonas Frías

Tras un intenso debate este jueves, el Senado aprobó el recorte de subsidios al gas en Zona Fría para restringir el beneficio a la Patagonia y redirigir la ayuda estatal únicamente según criterios de ingresos.

El Senado durante la votación que reformó el régimen de subsidios. Foto: Senado.

El Senado de la Nación convirtió en ley la reforma del Régimen de Subsidios al Consumo de Gas, conocido como Zona Fría. La iniciativa alcanzó la aprobación con 38 votos afirmativos y ocho negativos en una sesión marcada por la retirada del bloque de Unión por la Patria antes de iniciar el debate.

En ese sentido, la normativa retrotrae la ampliación territorial aprobada en 2021 y concentra la asistencia estatal únicamente en las regiones del sur del país, Malargüe y la Puna, además de fijar topes socioeconómicos para el resto del territorio nacional.

La reforma altera de manera sustancial la estructura de financiamiento al disponer que el descuento ya no se aplicará sobre el total de la factura, sino de forma exclusiva sobre el costo de generación del fluido en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte.

En medio del debate parlamentario, la presidenta de la Comisión de Minería, Energía y Combustibles, Flavia Royón, fundamentó la medida: “Tenemos que avanzar hacia un sistema de subsidios mucho más justo en nuestro país, que contemple no solo regiones bioclimáticas, sino también capacidades socioeconómicas”.

Asimismo, la legisladora remarcó además la desigualdad previa al señalar que “fuera de los que tienen el privilegio de tener conexión de gas a redes, tenemos en Argentina 6.210.000 de usuarios que dependen de las garrafas”.

Quiénes mantienen los beneficios y quiénes los pierden

El nuevo marco legal excluye del beneficio geográfico automático a más de tres millones de hogares en municipios de diez provincias. No obstante, la norma contempla excepciones para los sectores vulnerables. Podrán mantener la asistencia los hogares que acrediten ingresos mensuales inferiores a tres canastas básicas totales, como así también los electores inscriptos en el Registro Nacional de Barrios Populares, veteranos de Guerra de Malvinas y titulares del Certificado Único de Discapacidad.

Desde el bloque de La Libertad Avanza y sectores aliados argumentaron que el esquema anterior se encontraba desvirtuado. En esa línea, la senadora chubutense, Edith Terenzi sostuvo que “cuando se subsidia indiscriminadamente, el costo lo pagamos todos”, agregando que el proyecto busca “ordenar un sistema de subsidios que se desvirtuó”.

Rechazo de la oposición y advertencias por las boletas

La votación expuso fuertes cruces entre las bancadas. Antes de abandonar el recinto junto a su bloque, el senador por Unión por la Patria, José Mayans, fustigó la política energética oficial: “Los servicios están en dólares y han afectado duramente al sistema eléctrico del país y las provincias que utilizan gas. Tienen tarifas dolarizadas que son exorbitantes y que influyen en la calidad de vida”.

Las críticas también surgieron dentro del radicalismo. El senador bonaerense Maximiliano Abad votó en contra y advirtió sobre el impacto del recorte en más de un millón de hogares de su provincia: “No se puede cambiar una ley mala por otra ley mala que, además, es arbitraria, injusta y sin rigor técnico”.

En el mismo sentido, la mendocina Mariana Juri fustigó la falta de criterios del proyecto y cuestionó las asimetrías del gasto público: “¿Qué nos van a decir a los del interior, que estamos subsidiando el transporte del AMBA?”.

Con la sanción del Congreso, la aplicación efectiva de los nuevos cuadros tarifarios dependerá de la reglamentación del Poder Ejecutivo, dejando como principal incógnita el valor final que asumirán las facturas durante el próximo período invernal.

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