El ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró este miércoles que el resultado de las elecciones de medio término en Estados Unidos no modificará la relación con la Argentina. También reiteró que el Gobierno está preparado para no necesitar el apoyo financiero de Donald Trump el año próximo.
“Para la Argentina no cambia nada. Era un resultado esperado. Yo ya lo hablé con el Tesoro (de los Estados Unidos) en el G20. No va a cambiar esencialmente la relación”, afirmó el ministro durante una charla organizada por la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL).
Caputo sostuvo que “los fundamentals de Argentina son sólidos” y que no hay motivos para esperar una apuesta contra el peso en 2027. Aun así, aseguró que el Gobierno está preparado ante un eventual escenario de presión cambiaria y lanzó una advertencia: “Si vienen, les vamos a tener que pegar otro cascotazo”.
La referencia a 2025
El ministro recordó la corrida de 2025 y señaló que esa movida financiera le permitió al Banco Central ganar US$2.000 millones por la especulación en su contra, aunque consideró que habría sido mejor que ese dinero se destinara a la inversión.
“La gente que intentó apostar contra el peso debiera haber entendido que por algo esta vez no lo lograron. Es evidente que hay un programa detrás que es cada vez más sólido. Se compraron US$16.000 millones y no se imprimieron pesos, y tenemos el swap con Estados Unidos”, remarcó.
También relativizó el impacto inmediato de los comicios en los mercados: “Cuánta gente pensó que, porque ayer habían ganado los demócratas, hoy iba a ser un miércoles negro en los mercados, pero se levantaron a la mañana y el S&P 500 subió 1,5% porque el mercado ya se había adelantado”. Y agregó: “Si la gente piensa que el año próximo habrá volatilidad, ya estaría pasando”.
Tipo de cambio y costo financiero
Caputo volvió a negar que el tipo de cambio esté atrasado. Sostuvo que, entre las variables que influyen en la competitividad, “es la que menos influye”. Según explicó, el tipo de cambio real es endógeno, producto de la política económica en general, incluida la situación fiscal y monetaria. Como prueba, señaló que las exportaciones están en niveles récord. “Cada vez habrá más incentivos para que cada vez haya más dólares”, subrayó.
Para el ministro, el problema central es el costo financiero: “Una pyme se financia al 80% cuando la tasa es de 25%. Hay que lograr que se financie a 35/40, que sería equivalente a que le subamos el tipo de cambio a $2.100”. También apuntó a los costos logísticos, que buscará reducir con las concesiones viales. Estimó que, completado ese proceso, la baja podría ser de entre el 10 y el 30%.
Sobre el crédito, repitió que no se acelera por la incertidumbre política y la mora, y no por falta de liquidez, como planteó el economista Ricardo Arriazu. Además, cuestionó a colegas que critican el plan económico: “Me gusta escuchar economistas que flaquean y apuestan a volver a las andadas”.
La mirada global
Consultado sobre el escenario internacional, Caputo dijo tener una “visión negativa porque los fundamentos de los países desarrollados son muy malos”. “Hoy los países emergentes son más ortodoxos que los países centrales”, concluyó.