Más de una decena de vuelos comerciales en Europa fueron blanco este viernes de una nueva ola de amenazas de bomba, prolongando el clima de tensión y las severas perturbaciones en el tráfico aéreo internacional. Autoridades gubernamentales y aeroportuarias de República Checa, Bulgaria y Portugal confirmaron la recepción de mensajes intimidatorios, apenas un día después de que al menos una veintena de trayectos —en su mayoría operados por aerolíneas de bajo costo— sufrieran alertas de seguridad similares.
En Praga, una portavoz del aeropuerto internacional detalló que se registraron amenazas concretas en nueve vuelos (tres con destino a la capital checa y seis partidas). Si bien los mensajes advertían sobre la colocación de artefactos explosivos en múltiples aeronaves de manera simultánea, las autoridades aclararon que el funcionamiento de la terminal logró mantenerse de manera “normal y fluida” bajo estrictos protocolos de revisión.
En paralelo, el Ministerio de Transportes de Bulgaria confirmó alertas en dos aviones con destino a Sofía, que finalmente lograron aterrizar sin incidentes. El pánico también alcanzó a la península ibérica, donde la policía de Portugal debió inspeccionar de urgencia un vuelo que debía cubrir la ruta entre Lisboa y Roma. Tras un exhaustivo operativo, los agentes descartaron la presencia de dispositivos sospechosos.