Un grave hecho de violencia se registró el miércoles en la Escuela Primaria Nº 80 «Profesora María Elena Altube» de City Bell, La Plata, cuando un grupo de padres y alumnos atacó a docentes y directivos en el patio del establecimiento. La directora fue internada tras recibir una patada en la pierna que le provocó un fuerte sangrado. Según testimonios, la agresión incluyó trompadas, tironeos de cabello e incluso el lanzamiento de sillas.
El conflicto empezó cuando tres alumnos comenzaron a pelearse en el recreo y el personal docente intentó intervenir para separarlos. Sin embargo, la llegada de los padres lejos de apaciguar la situación, desató una agresión colectiva contra los educadores. La policía tuvo que custodiar la escuela posteriormente para evitar nuevos incidentes.
Este episodio se suma a una alarmante tendencia que presenta un aumento sostenido de la violencia escolar en Argentina. Sin ir más lejos fue esta misma semana cuando en Mar del Plata un grupo de padres, prendio fuego la vivienda de la familia de un niño de 10 años que habia sido denunciado por abuso dos veces. Luego tambíen atacaron la escuela a donde pertenecía
Para entender este fenómeno, la Licenciada en Ciencias de la Educación y docente en la UBA y UNSaM, Verónica Rusler, aporta una mirada profunda sobre las causas y desafíos. En primer lugar, destacó la necesidad de que “los docentes y los equipos de conducción tengan condiciones de trabajo dignas, adecuadas, que no tengan que estar corriendo de una escuela a otra, que dispongan también de tiempo para capacitarse, para formarse, para trabajar en estas cuestiones.” Rusler subrayó que para abordar “estos temas tan complejos… es muy importante pensar entre varios. No lo puede resolver una directora o un director con su vice en soledad, hay que trabajar con las familias.”
Sobre el vínculo entre escuela y familia, afirmó que “la familia cumple un rol fundamental, porque en la mayoría de los casos estamos hablando de niños y jóvenes que dependen o viven en un ámbito familiar. Es importantísima la buena comunicación, convocar a las familias para escuchar, para conocer la situación que vive cada chico.” Recalcó además que “convocar a las familias no solo cuando el chico está en una crisis, sino para prevenir. Es necesario pensar formas de participación posibles para cada familia.”
Otro triste episodio que se suma a la alarmante escalada de de este último tiempo fue cuando una mujer ingresó violentamente a un aula de un colegio secundario en la ciudad bonaerense de Junín y agredió a una alumna de 14 años a golpes y con cadenas. La agresora, identificada como madre de otra estudiante que asiste al mismo colegio que la víctima, comenzó el ataque tras una discusión entre ambas jóvenes. Mientras golpeaba, gritaba delante de varios testigos, muchos menores, “¿Qué problema tenés con mi hija?“.