Navidad austera: las ventas de juguetes se desplomaron un 6,9% este año

La industria del juguete atraviesa uno de sus diciembres más críticos. A pesar de las promociones bancarias y las cuotas sin interés, el volumen de ventas registró una caída significativa respecto a 2024, marcada por un cambio en los hábitos de consumo donde los productos importados ganan terreno ante la crisis de los fabricantes locales.

El balance de la Nochebuena 2025 arroja cifras preocupantes para el comercio minorista. Según datos de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ), las ventas medidas en unidades cayeron un 6,9% en comparación con el mismo período del año anterior. Este retroceso refleja el fuerte impacto de la pérdida del poder adquisitivo en las familias, que este año optaron por regalos más económicos o redujeron la cantidad de obsequios por niño, priorizando artículos de menor valor unitario para no romper la tradición.

La dinámica del mercado ha mostrado una transformación profunda. Mientras que en años anteriores el juguete nacional lograba sostener una cuota de mercado competitiva, en esta temporada el 70% de la oferta fue de origen importado. El fin de las restricciones al comercio exterior permitió el ingreso de productos con precios que los talleres locales no pueden igualar debido a los altos costos de los insumos plásticos y la energía. Esta saturación de mercadería extranjera, sumada a la recesión del consumo interno, ha dejado a muchas fábricas nacionales operando al mínimo de su capacidad.

En cuanto a los rubros, los más afectados fueron los de mayor valor agregado, como los juguetes tecnológicos y los sets de construcción complejos. En contraste, los artículos de aire libre, pelotas y juegos de mesa económicos fueron los que mostraron mayor rotación, aunque con márgenes de ganancia muy ajustados para los comerciantes. Las promociones de entidades financieras, que ofrecieron descuentos de hasta el 40% y cuotas sin interés, fueron el único motor que evitó una caída de dos dígitos, concentrando más del 80% de las transacciones totales de la semana previa al 24.

El ticket promedio de compra se ubicó en torno a los $35.000, una cifra que, ajustada por inflación, evidencia que el consumidor buscó deliberadamente el segmento de precios bajos. Para los dueños de jugueterías, la situación es de incertidumbre total de cara a la festividad de Reyes Magos en enero. El stock acumulado es alto y el costo de mantenimiento de los locales sigue en ascenso, lo que podría derivar en liquidaciones agresivas para intentar recuperar liquidez y cumplir con los compromisos salariales y de alquileres.

Esta coyuntura plantea un desafío estructural para el sector. La transición hacia un modelo de mercado abierto está forzando una reconversión acelerada que no todos los productores nacionales parecen estar en condiciones de afrontar. La Navidad de 2025 queda registrada como el punto donde la austeridad del bolsillo y la competencia global se combinaron para configurar un escenario de supervivencia para el juguete argentino, cuya recuperación dependerá, fundamentalmente, de una reactivación real del salario en el transcurso de 2026.

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