Estados Unidos lanzó un ataque aéreo contra militantes del Estado Islámico en el noroeste de Nigeria, operación realizada a pedido del gobierno local y que causó la muerte de varios integrantes del grupo terrorista, según informó el Comando África del ejército estadounidense. El presidente Donald Trump se refirió al bombardeo en un mensaje publicado en Truth Social el día de Navidad desde su club Mar-a-Lago en Palm Beach, Florida, donde lo describió como “un ataque poderoso y letal contra la escoria terrorista de ISIS que estuvo atacando y asesinando brutalmente, principalmente, a cristianos inocentes, a niveles nunca vistos en muchos años, ¡e incluso siglos!”.
La acción se enmarca en la cooperación bilateral en seguridad entre Washington y Abuya, que incluye intercambio de inteligencia y coordinación estratégica contra organizaciones armadas en regiones nigerianas. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Nigeria confirmó en X que estos ataques de precisión surgieron de dicha colaboración. Por su parte, el secretario de Defensa Pete Hegseth agradeció el apoyo nigeriano en un mensaje adjunto a un video del Pentágono que muestra un proyectil lanzado desde un buque de guerra, y advirtió: “El @DeptofWar está siempre listo, así ISIS lo descubrió esta noche —en Navidad. Más por venir…”.
Trump había advertido públicamente desde fines de octubre sobre una “amenaza existencial” al cristianismo en Nigeria y la posibilidad de intervención militar por la respuesta insuficiente ante la violencia contra comunidades cristianas; desde finales de noviembre, EE.UU. realizaba vuelos de inteligencia sobre amplias zonas del país. Autoridades nigerianas reiteran que los grupos armados atacan tanto a musulmanes como cristianos, y acordaron profundizar la colaboración para reforzar capacidades contra militantes, pese a un atentado suicida el jueves que mató a cinco e hirió a 35 en el noreste.
El presidente Bola Ahmed Tinubu, en mensaje navideño previo, llamó a la paz “especialmente entre personas de diferentes creencias religiosas” y se comprometió a proteger la libertad religiosa de cristianos, musulmanes y todos los nigerianos.