En tiempos donde la prepotencia de lo juvenil a veces le falta el respeto a la experiencia, el inagotable Enzo Pérez batalla contra esa moda volviendo a los tiempos donde las cosas duraban más y la inmadurez no era una virtud.
En tiempos donde la prepotencia de lo juvenil a veces le falta el respeto a la experiencia, el inagotable Enzo Pérez batalla contra esa moda volviendo a los tiempos donde las cosas duraban más y la inmadurez no era una virtud.

Todo tiempo tiene sus fenómenos admirables por la sociedad y sus fenómenos descartables. El actual le rinde pleitesías a la velocidad, al reemplazo constante, a las idolatrías efímeras, a la ansiedad y a lo “jóven” como fin en sí mismo; pateando la paciencia, la experiencia, el proceso o el camino. El fútbol y en particular nuestro fútbol no le saca el culo a esa jeringa. Pero como siempre hay un pero, la excepción a la regla, está ahí como la mosca en el plato zumbado otras teorías y en ese paisaje cultural, está golpeando el bombo Enzo Pérez como futbolista vigente, pero sobre todo como objeción a la lógica del descarte.
En 2002 con apenas 16 años, en su Deportivo Maipú de Mendoza, empezó todo para Enzo. En días donde nada se parecía a estos días. Más de dos décadas después, el último gran capitán de River, resiste y va a jugar otra nueva Copa Libertadores para Argentinos Jrs, con 40 años, dos mundiales y más de 800 partidos en sus músculos. Godoy Cruz, Estudiantes, Benfica, Valencia y River moldearon una carrera planificada, sin grandes histerias y muy pocos saltos bruscos. Pero no es ese el tema, esa es la llave.
Al fin de cuentas que haya ganado dos Copas Libertadores es una explicación no un logro en sí mismo y que a los 40 años lo sigan buscando como ya sucedió en 2024 con Estudiantes o en 2025 con River para esos objetivos da cuenta que no fue magia. No hace falta ser una figura mundial con millones de seguidores en redes, ni tener marcas multinacionales por detrás, ni acumular millones de dólares en contratos de países exóticos, ni andar en portadas, ni hacerse el cocorito para viralizarse.
Si Enzo Pérez atajó en un partido de Copa Libertadores en medio de una epidemia de Covid fue producto de su carrera y no un golpe de suerte. Ese suceso que funciona como anécdota en su carrera pero que al mundo de las redes y de los fenómenos espectaculares les generó una explosión hay que explicarlo como un momento de cientos de otros momentos manejados por el propio Enzo Pérez con un saber que es el mismo que aplica en la cancha cuando juega.
Mientras miles de representante, jugadores, dirigentes y familias intenta ganar mucho en poco tiempo y con menos esfuerzo -casi como alegoría del mundo actual-, desprecian el proceso como un fin per se, quizá sea obligación mirar el recorrido de Enzo Pérez que en estas horas será presentado en Argentinos como refuerzo. Porque el éxito dura más y es más rentable cuando se consigue por goteo y no por chorros de agua que al final duran un suspiro.
Enzo Pérez y su tiempo, finalmente, lo que discute o pone en estado de descalabro una época. No lo hace con palabras, sino con vigencia. En un fútbol que confunde intensidad con sentido y renovación con mejora, su permanencia recuerda una verdad incómoda: lo viejo no solo sirve. A veces, es lo único que sabe exactamente qué hacer.
Con la igualdad, el “Xeneize” alcanzó su sexto partido consecutivo sin derrotas, aunque solo ganó dos de ellos, ubicándose en el sexto puesto de la zona A.
Desde la llegada de Eduardo Coudet como director técnico, el “Millonario” mantiene el puntaje perfecto.
El jefe de Gabinete aseguró, además, que fue “inapropiado” utilizar la palabra “deslomarse” para referirse a su trabajo en Nueva York acompañando al presidente.
En medio de la ofensiva en Oriente Medio, el Departamento de Estado pone precio a la cabeza de Mojtaba Jamenei y otros jefes de la Guardia Revolucionaria.
El cese de tareas afecta a las principales casas de altos estudios, desde la UBA hasta la UTN. Los gremios reclaman un aumento del 55,4% para compensar la inflación.
El ajuste se realizará en los pasajes de las líneas de jurisdicción nacional, que unen a los partidos de la provincia de Buenos Aires con CABA.
Expertos del Hospital Italiano advierten que juzgar el peso retrasa el tratamiento de una enfermedad que ya afecta a 2 de cada 3 adultos en el país.
Héctor Straub permanecía prófugo desde el año pasado. La División Homicidios de la PFA logró dar con su paradero tras rastrear sus vínculos sentimentales.