La visita de la vicepresidenta a las zonas afectadas por los incendios profundizó la grieta con el Ejecutivo. Mientras Villarruel impulsa desde el terreno un endurecimiento de penas para quienes inicien fuego, en el entorno de Javier Milei califican la movida como un intento de “dañar” la gestión y construir un perfil político propio.










