Bajo la política de Cielos Abiertos, se habilitó a Latam para operar cabotaje mediante la “novena libertad”. Aunque la firma no planea una expansión inmediata, la resolución elimina las restricciones que forzaron su salida en 2020, permitiéndole conectar ciudades argentinas y optimizar sus rutas regionales con total flexibilidad operativa y administrativa.


















