Científicos encuentran bacterias resistentes en inodoros de aviones

La australiana Organización de Investigación Científica e Industrial de la Commonwealth detectaron nueve patógenos de alta prioridad y múltiples genes de resistencia a los antibióticos.

Las aguas residuales de los inodoros de los aviones pueden ser una herramienta crucial para vigilar y frenar la propagación global de superbacterias resistentes a los antimicrobianos (RAM).

El equipo científico, encabezado por la Organización de Investigación Científica e Industrial de la Commonwealth (CSIRO) de Australia, analizó las aguas residuales de 44 vuelos internacionales provenientes de nueve países diferentes que llegaban al país.

En los resultados detectaron la presencia de nueve patógenos prioritarios y múltiples genes asociados a la resistencia a antibióticos, incluidos algunos que generalmente se adquieren en ambientes hospitalarios.

Los investigadores encontraron que cinco de los patógenos estaban presentes en todas las muestras analizadas, y un gen resistente a los antibióticos de último recurso apareció en 17 de los vuelos estudiados.

Este gen no fue detectado en las aguas residuales urbanas de Australia durante el mismo período, lo que sugiere que la introducción se debe a la llegada de pasajeros internacionales.

Genes más resistentes

Entre las muestras, los vuelos procedentes de Asia, especialmente de India, mostraron una mayor concentración de genes de resistencia en comparación con aquellos que venían de Europa.

El estudio destaca el uso de técnicas moleculares avanzadas para identificar las firmas microbianas presentes en las aguas residuales. Un hallazgo importante fue que estas firmas genéticas permanecen estables en los desinfectantes utilizados en los baños de las aeronaves hasta por 24 horas, garantizando la fiabilidad del método de vigilancia.

Según el investigador principal Warish Ahmed, “las aguas residuales de las aeronaves capturan firmas microbianas de pasajeros en diferentes continentes, ofreciendo una forma no invasiva y rentable de monitorear amenazas como la resistencia antimicrobiana”.

Este método representa un avance significativo dado que la resistencia antimicrobiana se proyecta como una de las mayores amenazas sanitarias del futuro, con estimaciones de causar más de 39 millones de muertes para 2050, superando incluso al cáncer.

El microbiólogo Nicholas Ashbolt añadió que las diferencias geográficas en la concentración de genes de resistencia probablemente reflejan variaciones en el uso de antibióticos, saneamiento, densidad poblacional y políticas de salud pública en las distintas regiones del mundo.

Alertas tempranas de enfermedades

Los resultados científicos han sido publicados en la revista Microbiology Spectrum y confirman que la vigilancia de las aguas residuales de los aviones puede proporcionar alertas tempranas cruciales para gestionar mejor la salud pública global, complementando los sistemas actuales.

Esta innovadora estrategia podría cambiar la forma en que se monitorean las amenazas infecciosas a nivel mundial, similar a cómo se utilizó la vigilancia de aguas residuales durante la pandemia de COVID-19 para anticipar la aparición de brotes.

Este estudio es producto de la colaboración internacional entre la Universidad de Xiamen (China), la Universidad del Sur de Australia, la Universidad Tecnológica de Michigan y CSIRO de Australia, evidenciando un esfuerzo conjunto para enfrentar el desafío creciente que representan las superbacterias

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