El periodista analiza la actitud de la administración de Javier Milei en un contexto económico desafiante al mismo tiempo que sufre acusaciones de corrupción.
El periodista analiza la actitud de la administración de Javier Milei en un contexto económico desafiante al mismo tiempo que sufre acusaciones de corrupción.

El clima ha cambiado drásticamente en el entorno del presidente Javier Milei. La confianza en una victoria electoral que allanaría el camino para reformas estructurales y una futura reelección ha sido sustituida por una incertidumbre palpable.
Según el periodista Eduardo Van der Kooy, “aquel optimismo viene dando paso a una cautela marcada que, a veces, se confunde con temor”.
Esta vacilación se refleja directamente en la economía, el terreno más sensible para la administración. El dólar presiona al alza, el riesgo país supera los 800 puntos y el consumo masivo no frena su caída.
La fragilidad del sistema es tal que la economista Marina Dal Pogetto lo compara con un riesgoso juego: “Podría pasar como en el Jenga (…) Movés una pieza mal y se cae todo. Me temo que Milei y Caputo estén en un encierro”.
Paralelamente, el Gobierno evidencia una notable debilidad política. Ha perdido el control de la agenda pública, ahora en manos de un Congreso donde la oposición ha logrado unificar fuerzas.
Van der Kooy señala que el oficialismo “parece correr detrás de los acontecimientos” y ha perdido la mayoría de las votaciones parlamentarias, mientras las divisiones internas y las disputas entre sus propias figuras se asemejan a “un auténtico gallinero”.

Sin embargo, el golpe más severo proviene del escándalo de presunta corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), que apunta directamente al círculo íntimo del presidente.
El caso “sacude al corazón del sistema“, ya que la principal afectada es su hermana, Karina Milei, a quien el mandatario considera una figura “insustituible”. La controversia no solo golpea la narrativa de la lucha contra “la casta”, sino que también daña la imagen del Gobierno en un área socialmente muy sensible.
La repercusión en la opinión pública es innegable. Encuestas recientes, como la de Trespuntozero, muestran que la corrupción se ha convertido en la principal preocupación ciudadana y que “la imagen positiva de la administración libertaria roza apenas el 40%”, frente a un 57% de rechazo.
El Gobierno, que en otros momentos supo sortear crisis, hoy luce “atónito, como si la bala del escándalo hubiera provocado un estropicio de verdad”, enfrentando una profunda crisis de confianza que pone en jaque su futuro.
Un ciudadano argentino de 63 años fue detenido en Brasil tras fotografiar a un niño de siete años en un tren y enviar mensajes con comentarios racistas. Los familiares descubrieron los chats y la policía lo arrestó por discriminación.
La Fiscalía de Miami abrió una nueva investigación penal contra el expresidente venezolano Nicolás Maduro, bajo custodia en Nueva York. Las pesquisas, coordinadas con el FBI, coinciden con el procesamiento de su exministro Alex Saab por corrupción en programas alimentarios estatales.
Diputados oficialistas cruzaron duramente al arzobispo Jorge García Cuerva tras su homilía en el Tedeum, acusándolo de politización partidaria. Pese a los cuestionamientos legislativos por sus vínculos con la oposición, la Casa Rosada buscó relativizar la tensión con la Iglesia.
Un segundo evacuado del crucero Hondius dio positivo en hantavirus durante la cuarentena en el hospital madrileño Gómez Ulla. El paciente está asintomático, aislado bajo alta bioseguridad, y el hallazgo no altera el riesgo para la población general.
La OMS calificó de crítica la epidemia de ébola por la cepa Bundibugyo en la República Democrática del Congo, al no existir vacuna. Con más de 900 casos sospechosos, la agencia urgió a diez países vecinos a blindar sus fronteras de inmediato.
El presidente estadounidense, Donald Trump, exigió que Irán entregue o destruya sus reservas de uranio enriquecido bajo supervisión internacional. Mientras la Casa Blanca busca sellar un acuerdo de paz, persisten discrepancias con Teherán sobre las condiciones del desarme atómico.
Protestas en Bolivia por la crisis económica derivaron en choques en La Paz contra el gobierno de Rodrigo Paz. El presidente redujo su sueldo un 50%, pero las centrales obreras mantienen bloqueos exigiendo mejoras salariales y combustibles de calidad.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, comenzó radioterapia preventiva en San Pablo tras la extirpación de un carcinoma basocelular. A sus 80 años, el mandatario continuará sus actividades oficiales sin restricciones mientras busca la reelección en octubre.