En un domingo marcado por la tragedia en el barrio Villa Iglesias, de José C. Paz, un joven ciclista de 30 años perdió la vida tras un brutal atropello a manos de un conductor de aplicación. El hecho ocurrió en la esquina de Arenales e Iglesias, muy cerca de la Ruta 197, donde el ciclista regresaba a su hogar luego de compartir un almuerzo con su familia.
La calma del barrio se quebró cuando un vehículo que circulaba en contramano embistió al joven, con una pasajera en el asiento trasero. El impacto no sólo fue violento, sino que el auto pasó encima del ciclista, arrastrándolo varios metros antes de abandonarlo gravemente herido en el asfalto. Vecinos del lugar, alertados por el incidente, se volcaron rápidamente a socorrerlo; sin embargo, sus heridas resultaron fatales y falleció en el sitio.
Lejos de prestar ayuda, el conductor huyó a toda velocidad, ignorando el drama que acababa de provocar. La pasajera dentro del vehículo, en evidente estado de shock, imploró que se detuviera y luego corrió a buscar auxilio, alertando a quienes estaban cerca y logrando que se iniciara la denuncia.
Horas después, la presión social y el seguimiento a través de cámaras del Centro de Operaciones y Monitoreo y registros ciudadanos permitieron dar con el paradero del acusado, quien finalmente se entregó a la policía. Su madre, Susana, rompió en llanto ante los medios televisivos al describirlo como “un excelente padre, hijo y amigo” y clamó por justicia.
Mientras la fiscalía recolecta y analiza las pruebas para una imputación por homicidio agravado, José C. Paz sigue consternado por un episodio que enluta a su comunidad y pone en foco la violencia vial que acecha a diario las calles.