El hermano del rey Carlos III anunció que dejará de usar su título de duque de York y la membresía en la Orden de la Jarretera, aunque seguirá siendo príncipe y mantiene su inocencia ante las acusaciones que enfrenta.
El hermano del rey Carlos III anunció que dejará de usar su título de duque de York y la membresía en la Orden de la Jarretera, aunque seguirá siendo príncipe y mantiene su inocencia ante las acusaciones que enfrenta.

El príncipe Andrés, hermano menor del rey Carlos III, comunicó este viernes su decisión de renunciar a todos los títulos y honores reales que posee, incluido el ducado de York y la membresía en la Orden de la Jarretera, una distinción emblemática del Reino Unido.
Esta determinación surge tras años de controversias y acusaciones graves relacionadas con abuso sexual y vínculos con el empresario condenado Jeffrey Epstein, acusaciones que Andrés niega firmemente.
En un comunicado oficial, Andrés explicó que, luego de dialogar extensamente con el rey Carlos III —así como con otros miembros cercanos y extendidos de la familia real— se concluyó que las acusaciones en su contra representan una distracción para el trabajo de la Corona y la institución monárquica.
Por ello, decidió “dar un paso más allá” de su retiro de la vida pública anunciado hace cinco años y dejar de utilizar sus títulos y honores, priorizando su deber hacia su familia y país.
A pesar de esta renuncia, Andrés seguirá ostentando el título de príncipe por derecho de nacimiento y mantendrá su lugar en la línea de sucesión al trono, donde ocupa actualmente el octavo puesto.
En paralelo, su exesposa Sarah Ferguson dejará de usar el título de duquesa de York, aunque sus hijas, las princesas Beatriz y Eugenia, continuarán manteniendo sus títulos y actividades públicas normales.

Fuentes oficiales revelaron que el rey Carlos III dio su consentimiento a esta decisión y que dentro del círculo familiar, incluido el príncipe Guillermo, se consideró positiva la medida para proteger la imagen de la monarquía, la cual ha sufrido un desgaste notable a raíz de los escándalos vinculados a Andrés.
Los medios británicos interpretan esta renuncia como un intento por detener el deterioro institucional y evitar que los temas personales del príncipe sigan generando polémica pública.
Este paso refleja la intención de minimizar el impacto negativo que ha tenido la figura del príncipe Andrés en la reciente historia de la familia real británica, distanciándolo aún más de las funciones oficiales y públicas que alguna vez desempeñó.
Aunque Andrés conserva su nombre y rango de príncipe, la renuncia a sus títulos y honores simboliza un nuevo capítulo en la reconfiguración de la monarquía británica frente a crisis internas. Queda por verse cómo esta medida influirá en el equilibrio institucional y en la percepción pública de la Corona a futuro.
La sede de Qatar fue descartada y la AFA rechazó la chance de jugar en el Santiago Bernabéu. Como última alternativa, desde Sudamérica propusieron pasar el partido al 31 de marzo y en un estadio neutral.
Especialistas y estudiantes se reúnen para analizar los restos materiales hallados en el complejo histórico. La iniciativa cuenta con el respaldo de la Secretaría de Cultura de la Nación.
El actor visibilizó la crítica situación que atraviesan los profesionales del sector bajo el gobierno de Javier Milei, basándose en la experiencia de sus hijos Juan y Mariano.
La máxima categoría del automovilismo suspende sus actividades de abril ante la inestabilidad en la región. No habrá carreras sustitutas para el calendario de este año.
El presidente estadounidense afirmó que ese paso, ahora cerrado por las nuevas autoridades iraníes, “pronto estará libre y a salvo”
Con una demanda que supera ampliamente a la oferta, los campos productivos en el denominado “triángulo de oro” registran subas del 10%.
Afectados por el siniestro en el complejo Estación Buenos Aires se concentraron para pedir justicia y soluciones habitacionales definitivas frente a la desidia empresarial.
El presidente argentino cerró el Madrid Economic Forum con un discurso centrado en los valores de occidente, la “moral política” y duros calificativos contra el socialismo español.