El gobierno portugués aprobó una reforma que aumenta los años de residencia y exige exámenes para obtener la nacionalidad. El acuerdo con la ultraderecha busca mayor control migratorio y termina con beneficios para descendientes sefardíes.
El gobierno portugués aprobó una reforma que aumenta los años de residencia y exige exámenes para obtener la nacionalidad. El acuerdo con la ultraderecha busca mayor control migratorio y termina con beneficios para descendientes sefardíes.

Portugal modificó su normativa para hacer más restrictivo el acceso a la nacionalidad. Ahora, los extranjeros deben residir legalmente 7 años (para europeos y lusófonos) y 10 años (para el resto) para solicitarla.
Se introduce un examen obligatorio de idioma y cultura portuguesa, además de que los solicitantes deben demostrar autonomía económica y no recibir ayudas sociales en el momento de la solicitud.
El cambio incluye que hijos de inmigrantes nacidos en Portugal solo obtendrán nacionalidad si uno de sus padres ha residido legalmente por 5 años. También se prevé la revocación de la nacionalidad ante fraudes y el uso de la pérdida como sanción a condenados con doble ciudadanía.
El acuerdo fue impulsado por el gobierno conservador de Luis Montenegro en alianza con la ultraderecha, que logró incluir puntos de su agenda migratoria.
Esta reforma responde a debates sobre integración, seguridad y control de la migración en Portugal, que mantiene un alto flujo migratorio y cerca de 2 millones de emigrantes portugueses en el exterior.
El régimen especial para sefardíes desaparece, cerrando una oportunidad que había atraído la atención internacional y permitía la naturalización de descendientes. Esta medida también sigue investigaciones por irregularidades en ese programa.

El endurecimiento de la ley muestra una tendencia restrictiva que va contra modelos más flexibles de ciudadanía en Europa.
Podría afectar a comunidades vulnerables y dificultar la integración de extranjeros nacidos en Portugal. Se abre el debate sobre el equilibrio entre seguridad y derechos migratorios, y sobre cómo estas medidas impactan en la cohesión social y económica del país.
Las palabras del Sumo Pontífice ante el presidente Javier Milei y representantes del arco político argentino.
El Jefe de Gobierno porteño distinguió al Pontífice en la plazoleta 11 de junio de 1580.
El Pontífice y el presidente argentino hablan en cadena nacional en el Palacio Libertad.
El Pontífice recibió el saludo de los ministros del Gabinete.
Fue la primera actividad de la agenda en Argentina, el Pontífice.
El Sumo Pontífice pisó suelo argentino tras su viaje desde Uruguay.
En lo que va del año, el costo de las multas se elevó casi un 30%.
El argentino de Alpine terminó por delante de su compañero de equipo, Pierre Gasly.