El recorrido continúa el próximo jueves con una reunión en Casa Rosada con el salteño Gustavo Sáenz y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. El viernes, Santilli visitará Mendoza para dialogar con Alfredo Cornejo, uno de los pocos aliados de La Libertad Avanza (LLA) que lograron permanecer tras las elecciones legislativas del 26 de octubre. La gira cerrará en Neuquén con una reunión con el gobernador Rolando “Rolo” Figueroa.
Desde el entorno del ministro aclaran que “toda esta gira y reuniones es de cara al presupuesto que desde 2023 no tiene la Argentina. Una semana a pleno”, destacando la urgencia de avanzar en la agenda fiscal y estructural.
Claves de la agenda rumbo a la sesión extraordinaria
Tras jurar en el Salón Blanco de Casa Rosada el pasado martes, Santilli ya está trabajando con algunos gobernadores para recibir su apoyo en medidas clave. En palabras del propio ministro, “no me preocupan los cargos, nuestra tarea es resolver y avanzar con las reformas estructurales que el Presidente está llevando adelante para la Argentina.”
El foco principal está en construir las mayorías necesarias para que se sancione el Presupuesto 2026 y las reformas que La Libertad Avanza impulsa, incluyendo los cambios laborales, fiscales y penales. Santilli buscará reunirse con al menos 10 gobernadores de los 20 que acompañaron al presidente Javier Milei en Casa Rosada tras las elecciones.
Además, se prevén encuentros con ministros claves como Luis Caputo, ministro de Economía, para articular una agenda conjunta que permita gestionar de manera transversal el apoyo político y técnico necesario.
Un trabajo político estratégico en un momento clave
El Gobierno transita una etapa crucial donde la articularidad con los mandatarios provinciales es vital para avanzar en las prioridades del Ejecutivo. La gira de Santilli es vista como un movimiento político estratégico para fortalecer alianzas internas, escuchar demandas territoriales y construir consensos que permitan evitar bloqueos en el Congreso.
Los gobernadores aliados destacan la disposición al diálogo, pero también plantean sus reclamos en materia de obras públicas, infraestructura y coparticipación. La negociación se transforma en un escenario que suma complejidades más allá del apoyo técnico para el presupuesto.
Santilli asume así un rol fundamental por delante, con la misión de garantizar que las reformas estructurales tengan respaldo político y que el Gobierno pueda encaminar su segundo año de gestión con una base legislativa sólida y cohesionada.