Nicolás Maduro solicitó ayuda a la OPEP para detener la “agresión” de EE. UU. en el Caribe. El mandatario advirtió que el despliegue militar amenaza la estabilidad de la producción petrolera y el mercado global.
Nicolás Maduro solicitó ayuda a la OPEP para detener la “agresión” de EE. UU. en el Caribe. El mandatario advirtió que el despliegue militar amenaza la estabilidad de la producción petrolera y el mercado global.

En una carta divulgada ayer, domingo durante la conferencia ministerial de la alianza OPEP+ (liderada por Arabia Saudita y Rusia), Maduro advirtió que el despliegue militar de Washington pone “en grave peligro la estabilidad de la producción petrolera venezolana y el mercado mundial”.
El mandatario venezolano, que acusa a Estados Unidos de buscar su derrocamiento para apoderarse de las reservas petroleras más grandes del mundo, exigió a la OPEP y a sus aliados que contribuyan a detener una agresión que “amenaza seriamente los equilibrios del mercado energético internacional”. La misiva fue leída por la vicepresidenta Delcy Rodríguez ante los representantes de la alianza petrolera.
Despliegue de EE. UU.: la presión de Washington incluye el despliegue del portaaviones más grande del mundo, el USS Gerald Ford, buques destructores, aviones de combate y miles de efectivos, bajo la fachada de un operativo antinarcóticos.
Cierre aeronáutico: la tensión se disparó después de que el presidente Donald Trump advirtiera que el espacio aéreo venezolano debía considerarse “cerrado en su totalidad”. La alerta aérea emitida por Washington fue acatada por seis aerolíneas internacionales la semana pasada, lo que se tradujo en la suspensión de sus vuelos a Venezuela.
Respuesta rusa: la agencia de viajes rusa Pegas Touristik, que operaba con frecuencia hacia la isla de Nueva Esparta, también acató la alerta estadounidense y suspendió sus vuelos. Esta decisión afecta a la economía de la isla, que depende del turismo ruso forjado a través de acuerdos bilaterales firmados desde 2021.
Venezuela, que mantiene abiertas sus dos rutas hacia Rusia con la aerolínea estatal Conviasa, busca en la OPEP un contrapeso para frenar las operaciones navales estadounidenses, que se extienden desde agosto y buscan desestabilizar el régimen bolivariano.
El Gobierno fiscalizará escuelas para garantizar el 75% de asistencia mínima durante el paro nacional de Ctera tras el receso invernal. Los sindicatos reclaman paritarias nacionales, recomposición salarial y restitución de fondos educativos, mientras las provincias deslindan responsabilidades.
El Frente Cívico liderado por Gerardo Zamora triunfó en los 26 municipios de Santiago del Estero, logrando una victoria histórica en La Banda. Con más del 66% de los votos provinciales, el oficialismo consolidó su hegemonía frente a una oposición dividida.
Martín Redrado respaldó la reforma del Banco Central proponiendo ajustes en los encajes y la estabilidad financiera. Además, recordó su salida en 2010 tras negarse a entregar reservas a Cristina Kirchner y sugirió cautela al opinar sobre el dólar.
Aníbal Fernández afirmó que Axel Kicillof es el único candidato del peronismo y pidió dejar de lado eslóganes sobre Cristina Kirchner. Además, llamó a construir alianzas para enfrentar a Milei y defendió las elecciones primarias como mecanismo de selección.
Una avioneta turística se estrelló cerca del aeródromo María Reiche en Perú, provocando la muerte de 13 personas, incluidos 11 visitantes extranjeros. Las autoridades investigan las causas del accidente, reacondicionando el debate sobre la seguridad en los vuelos de Nazca.
Javier Milei ratificó sus duras críticas hacia Lula da Silva, calificándolo de corrupto. Defendió su gestión económica, la reforma monetaria, sugirió cobros a extranjeros en servicios públicos y proyectó un fuerte crecimiento ante un eventual segundo mandato.
Ataques cruzados entre Rusia y Ucrania provocaron al menos 14 muertos en áreas alejadas del frente. Con las negociaciones internacionales paralizadas, las incursiones con drones y misiles alcanzaron infraestructura logística y zonas urbanas, cobrándose víctimas civiles en ambos países.
Marruecos confirmó que 40.000 personas intentaron cruzar a Ceuta, dejando once fallecidos en su territorio. El Gobierno magrebí atribuyó la crisis a la desinformación en redes sociales sobre normativas europeas y reiteró su compromiso de cooperación con España.