Portugal vivió huelga general contra reforma laboral

La primera huelga general conjunta en 12 años paralizó transportes, escuelas y hospitales públicos este jueves en rechazo al proyecto que flexibiliza contratos temporales y jornadas extras. Sindicatos mayoritarios unieron fuerzas contra el Gobierno de Luís Montenegro.

La protesta evoca la huelga de 2013. Foto: captura de pantalla.

Impacto en servicios esenciales

Lisboa presentó calles casi vacías al amanecer, con escaso tráfico y sin metro subterráneo. Empresas de ferrocarriles como Comboios de Portugal y barcos del Tajo detuvieron operaciones totales, mientras la aerolínea TAP canceló 220 vuelos.

En sanidad, centros de salud y hospitales suspendieron citas no urgentes y cirugías electivas, con adhesión superior al 90%. Colegios cerraron en todo el país, obligando a padres a cuidar hijos o recurrir al teletrabajo.

Origen de la protesta sindical

La movilización surgió por el anteproyecto Trabajo XXI, presentado a fines de agosto por el Ejecutivo de centro-derecha. Este modifica cerca de cien artículos del Código del Trabajo para extender contratos temporales hasta tres o cinco años, según modalidad.

Crea un banco de horas individual que permite sumar dos horas diarias extras, hasta 150 anuales, compensables en tiempo y no siempre en pago. Elimina la obligación de reincorporar trabajadores despedidos irregularmente si la empresa alega perturbaciones.

Posiciones enfrentadas

CGTP y UGT, sindicatos tradicionalmente divididos, coincidieron en calificar la iniciativa como retroceso grave pese a leves ajustes gubernamentales, como suprimir certificados médicos para permisos de lactancia.

Tiago Oliveira, secretario general de CGTP, denunció ataques sistemáticos a derechos adquiridos. La ministra de Trabajo, Rosário Palma Ramalho, defendió adaptaciones al mercado actual, con respaldo de empresarios que ven rigideces en normas vigentes. El salario mínimo portugués alcanza 870 euros, mientras el medio anual es de 24.818 euros, bajo media europea de 39.800.

Contexto histórico y continuidad

La protesta evoca la huelga de 2013, bajo supervisión de la troika durante la crisis financiera. Hoy, con economía en crecimiento y bajo desempleo, sindicatos ven paralelismos en recortes proteccionistas. El Gobierno insiste en pilares esenciales y diálogo social antes del debate parlamentario.

Quedan acciones en 15 distritos, Azores y Madeira, con piquetes y concentraciones. El viernes 12, paros sectoriales afectarán administración pública, enfermeros y recogida de basuras, extendiendo disrupciones en servicios municipales y educativos.

 

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