El gremio estatal marchará a Plaza de Mayo en rechazo a la reforma laboral y el recorte de planta. Rodolfo Aguiar advirtió que el proyecto habilita “jornadas de 12 horas y pago en especies”.
El gremio estatal marchará a Plaza de Mayo en rechazo a la reforma laboral y el recorte de planta. Rodolfo Aguiar advirtió que el proyecto habilita “jornadas de 12 horas y pago en especies”.

La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) endureció su postura frente al Gobierno nacional y anunció un Paro Nacional para el próximo 18 de diciembre, que incluirá una movilización a Plaza de Mayo a partir de las 15 horas.
La medida de fuerza tiene tres ejes centrales: el rechazo absoluto al proyecto de reforma laboral, la exigencia de reapertura de paritarias y la oposición al intento del Ejecutivo de recortar un 10% la planta de empleados públicos.
La decisión fue ratificada por el Consejo Directivo Nacional tras el mandato otorgado por las seccionales de todo el país en el Confederal de San Luis. La estrategia del sindicato apunta directamente a la política territorial: habrá protestas en todas las Casas de Gobierno provinciales.
Rodolfo Aguiar, Secretario General de ATE, fue contundente en su mensaje hacia el interior del país: “Hay que empezar a pudrírsela a los gobernadores en sus territorios. Se están pegando un tiro en el pie. La reforma laboral y el presupuesto terminarán de aniquilar a las provincias”.
El gremio entiende que los legisladores nacionales responden a los mandatarios locales, quienes han sufrido una fuerte caída en la recaudación durante los dos primeros años de gestión de Javier Milei.
El sindicato considera que el texto de la reforma, recientemente ingresado al Senado, es “inhumano y esclavista”. Aguiar denunció que la normativa habilita “jornadas de 12 horas y pago en especies”, calificándola como propia de regímenes autoritarios y “peor aún que la que regía en dictadura”.
“Los empresarios son los dueños de las empresas y con esta reforma pasarán también a ser nuestros dueños”, sentenció el dirigente, quien contrastó la situación argentina con el panorama internacional, citando los casos de México y España, donde se reducen jornadas y se amplían derechos.
Finalmente, ATE advirtió sobre el impacto técnico de la ley: afectaría a más de 70.000 agentes estatales regidos por la Ley de Contrato de Trabajo y, mediante los cambios en el monotributo, legitimaría el fraude laboral en el Estado, perpetuando la precarización en municipios y provincias.
Se trata del principal destino de las exportaciones locales y un mercado estratégico para distintas industrias, entre ellas la automotriz.
Detuvieron en un hotel porteño a “Iván”, principal sospechoso por la muerte de una joven en Retiro luego de pactar un encuentro íntimo. La Justicia lo investiga además por el brutal femicidio de una mujer en Córdoba, con idéntico patrón.
La jefa del bloque libertario en el Senado cuestionó al Presidente por haber hablado de “quemar en la hoguera” a periodistas, y defendió la libertad de expresión.
El oficialismo se alineó a la línea opositora, luego de que Bolsonaro desconociera los resultados en el país vecino.
AySA propuso un reordenamiento tarifario antes de su privatización: aumentará las facturas a dos millones de usuarios y las bajará a otros 684.000. Los fondos extra se destinarán a reforzar la tarifa social mediante nuevos coeficientes zonales.
Tras la victoria de Lula en el balotaje, las acciones de Mercado Libre cayeron 10% en Wall Street y Nubank se desplomó 22%. La devaluación del real y la cautela inversora impactaron con fuerza en su principal mercado regional.
La victoria de Lula en Brasil activó inmediatos mensajes de la oposición argentina: desde el peronismo reivindicaron el triunfo popular y obrero frente a la derecha, mientras sectores radicales y moderados llamaron a fortalecer la relación bilateral y derribar la polarización regional.
La prensa internacional reflejó la histórica consagración de Lula en Brasil destacando su ajustada remontada, la barrera frente al avance de la derecha regional y la incertidumbre institucional generada ante la falta de reconocimiento de la derrota por parte de Bolsonaro.