Tras la captura de Nicolás Maduro, el presidente Donald Trump escaló su retórica expansionista. Bajo una renovada Doctrina Monroe, el mandatario lanzó ultimátums al gobierno de Gustavo Petro, vaticinó la caída del régimen cubano y reflotó su ambición sobre Groenlandia, marcando un giro agresivo en la geopolítica global.













