En el marco de la crisis regional tras la captura de Nicolás Maduro, la Dirección Nacional de Migraciones difundió un informe actualizado sobre la comunidad venezolana en el país.
En el marco de la crisis regional tras la captura de Nicolás Maduro, la Dirección Nacional de Migraciones difundió un informe actualizado sobre la comunidad venezolana en el país.

Según las cifras oficiales, actualmente residen en Argentina 231.428 venezolanos con residencia permanente, consolidándose como una de las corrientes migratorias más importantes y dinámicas de la última década.
El informe destaca que la mayoría de los ciudadanos venezolanos se encuentran concentrados en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), aunque en los últimos años se ha registrado una descentralización hacia provincias como Córdoba, Santa Fe y Neuquén, esta última atraída por el auge de Vaca Muerta. A diferencia de otras corrientes históricas, la migración venezolana en Argentina se caracteriza por un alto nivel de profesionalización: un porcentaje significativo posee títulos universitarios y se ha insertado con éxito en sectores clave como la salud, la ingeniería y la tecnología.
Desde el Ministerio del Interior, ahora bajo la gestión de Diego Santilli, señalaron que el Estado argentino mantiene una política de “puertas abiertas” basada en principios humanitarios, facilitando los procesos de radicación a pesar de las dificultades documentales provenientes de Caracas. Sin embargo, el reciente cambio de gobierno en Venezuela y las declaraciones de Donald Trump sobre una posible transición han generado incertidumbre sobre un potencial operativo de retorno voluntario, aunque las autoridades argentinas aseguran que, por el momento, la tendencia sigue siendo de permanencia y estabilidad.
La publicación de estos datos coincide con un momento de máxima sensibilidad diplomática. Mientras la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, busca restablecer vínculos con Washington, en Argentina la comunidad venezolana observa con cautela el proceso judicial contra Maduro en Nueva York. Para muchos de estos 231.000 residentes, la justicia estadounidense representa el fin de un ciclo, aunque la integración social y económica en Argentina ya es un hecho irreversible que ha enriquecido el tejido productivo y cultural del país.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) advirtió sobre fenómenos climáticos “peligrosos” en más de medio país. El AMBA se encuentra bajo alerta amarilla, con ráfagas de hasta 60 km/h y un marcado descenso de temperatura para las próximas horas.
La canasta básica de servicios para una familia tipo ya se ubica en $2.980.339 mensuales en marzo de 2026. El incremento en tarifas, transporte, salud y educación duplicó la inflación acumulada desde noviembre, asfixiando el presupuesto familiar.
La expresidenta declaró de forma presencial por la causa “Cuadernos” y lanzó duras críticas contra el Gobierno. Aseguró que Javier Milei utiliza su situación judicial para “tapar la catástrofe económica” y lo vinculó al escándalo de las criptomonedas.
El mercado financiero puso la lupa en julio de 2027 como el límite para la solvencia del modelo. Con el riesgo país estancado en 600 puntos y una industria en caída libre, el Gobierno busca desesperadamente dólares para cubrir un bache de US$ 10.000 millones.
El régimen de Teherán acusó al presidente argentino de cruzar una “línea roja” y convertir al país en el “Israel de América Latina”. Advierten por una respuesta “proporcionada” tras el discurso de Javier Milei en Nueva York.
El canciller Pablo Quirno confirmó que el país deja de integrar el organismo sanitario internacional. La medida, impulsada por Javier Milei, se hace efectiva tras cumplirse un año de la notificación formal. Se priorizarán acuerdos bilaterales.
El Ministerio de Justicia designó veedores para auditar a la AFA por 180 días. La medida busca revisar balances y contratos sospechosos tras detectar irregularidades administrativas. El control ocurre en medio de una disputa política por la jurisdicción de la entidad.
En 1992, la población blanca de Sudáfrica votó mayoritariamente a favor de terminar con el apartheid en un referéndum histórico. El triunfo del “Sí” desactivó a la extrema derecha, validó las reformas de De Klerk y permitió la posterior elección de Nelson Mandela.