La temporada de verano en Pinamar se vio sacudida por un grave accidente en el sector conocido como “La Frontera”. Un niño de ocho años se encuentra en estado crítico tras participar en una colisión que involucró a un UTV marca CAN-AM y una camioneta Volkswagen Amarok. El hecho ocurrió este lunes alrededor de las 20:00 horas en una zona de propiedad privada denominada “la tercera olla”, situada aproximadamente a un kilómetro y medio del área pública permitida. La gravedad de las heridas obligó a realizar tareas de reanimación en el lugar antes de su traslado urgente al Hospital Comunitario de Pinamar.
Según el último parte médico, el menor fue intervenido quirúrgicamente de urgencia al ingresar al centro asistencial y actualmente se encuentra bajo seguimiento permanente en cuidados intensivos. Las autoridades locales señalaron que, dependiendo de su evolución clínica, no se descarta que deba ser sometido a una nueva cirugía en los próximos días. El impacto también afectó a otras dos niñas, de 7 y 9 años, quienes sufrieron traumatismos; una de ellas debió ser derivada al Hospital Interzonal Materno Infantil de Mar del Plata debido a una fractura maxilar y lesiones faciales de mayor complejidad.
El accidente ha reabierto el debate sobre la seguridad en las zonas de médanos y la circulación de vehículos todoterreno. El Municipio subrayó que el siniestro se produjo fuera del corredor seguro y en un espacio no habilitado para el tránsito público, lo que dificulta las tareas de prevención y control. La fiscalía interviniente ha caratulado la causa como lesiones culposas y se están realizando peritajes para determinar las responsabilidades de los conductores, incluyendo controles de alcoholemia y la verificación del uso de cinturones de seguridad y cascos.
Los testigos del hecho describieron escenas de desesperación cuando el conductor del UTV, un hombre de 30 años con heridas en el rostro, salió de la zona de médanos cargando al niño inconsciente en sus brazos en busca de ayuda. La rápida activación del operativo de emergencia permitió el despeje de la zona para el ingreso de ambulancias, pero el diagnóstico sigue siendo incierto. La familia del menor ha iniciado cadenas de oración en redes sociales mientras esperan noticias alentadoras desde el área de pediatría del hospital.
Este nuevo episodio en La Frontera resalta la peligrosidad de la conducción en terrenos irregulares sin la debida señalización o supervisión oficial. A pesar de los esfuerzos por delimitar áreas de circulación segura, la incursión en predios privados y zonas de riesgo continúa siendo una constante que empaña el periodo vacacional. Mientras las autoridades continúan con la investigación, la atención está centrada en la evolución del pequeño, cuya vida pende de un hilo tras una jornada que debía ser de recreación y terminó en tragedia.