nuevo parte médico: Bastián sufre fracturas de cráneo

El niño accidentado en Pinamar permanece en terapia intensiva tras ser trasladado de urgencia a Mar del Plata. Los médicos confirmaron lesiones óseas en el cráneo y debieron colocar una válvula de presión intracraneal para monitorear su estado. Su pronóstico es reservado y aguardan su evolución para nuevas intervenciones quirúrgicas.

Bastián, el niño de ocho años que sufrió choque en La Frontera de Pinamar
Bastián, el niño de ocho años que sufrió choque en La Frontera de Pinamar

La frontera entre el ocio veraniego y la tragedia se desdibujó en las dunas de Pinamar. Bastián, de apenas ocho años, es hoy el rostro de un drama que se traslada a los pasillos del Hospital Materno Infantil de Mar del Plata

Tras un complejo operativo sanitario que incluyó helicópteros y un avión sanitario —postergado inicialmente por el riesgo inminente de vida—, el primer informe médico en su nuevo destino confirmó un cuadro de extrema fragilidad: el niño presenta múltiples fracturas de cráneo, complicación que se suma a las severas lesiones abdominales sufridas el lunes pasado.

El equipo de neurocirugía del hospital marplatense intervino de urgencia para colocarle una válvula de control de presión intracraneal, herramienta vital para monitorear el daño cerebral y prevenir cuadros críticos. Actualmente, Bastián se encuentra en la Unidad de Terapia Intensiva, bajo un régimen de estabilización hemodinámica. 

Los especialistas advirtieron que una posible tercera cirugía para el cierre definitivo de su abdomen dependerá estrictamente de cómo responda su organismo en las próximas horas. Mientras tanto, su familia recibe acompañamiento psicológico en un clima de absoluta cautela médica.

La reconstrucción del incidente arroja detalles estremecedores. El choque frontal ocurrió en La Frontera, una zona de alta densidad de vehículos recreativos, cuando un UTV tipo Can-Am colisionó con una camioneta Volkswagen Amarok

La intervención de una pediatra que veraneaba en el lugar, Melina Santillán, resultó providencial; la profesional relató haber hallado al menor inconsciente y haber iniciado maniobras de reanimación junto a bomberos ante la urgencia del caso. El impacto fue de tal magnitud que el niño sufrió un shock hipovolémico por una lesión hepática grave, lo que obligó a intervenciones de emergencia en Pinamar antes de su derivación.

Este suceso reactiva una discusión cíclica sobre la falta de fiscalización efectiva en los sectores de médanos durante la temporada estival. Mientras la justicia caratuló la causa como “lesiones culposas” y perita los rodados involucrados, la comunidad observa con preocupación la repetición de estas tragedias mecánicas. 

La evolución de Bastián es ahora el único foco de atención en una cronología marcada por el dolor. Se espera que la estabilidad lograda en las últimas horas permita al equipo médico avanzar hacia tratamientos menos invasivos, aunque el pronóstico sigue siendo reservado.

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