Madonna vs. Peronismo: A 30 años de un cruce polémico

La reina del pop visitó Argentina para cumplir su sueño pero tuvo problemas.

Hace 30 años la reina del pop visitaba Argentina para cumplir su sueño: Interpretar a Evita
Hace 30 años la reina del pop visitaba Argentina para cumplir su sueño: Interpretar a Evita

En enero de 1996, la presencia de Madonna en la Argentina para filmar Evita se convirtió en uno de los episodios más tensos entre la cultura pop global y la política local. Aunque la película terminaría ganando el Oscar por la canción “You Must Love Me”, el camino hacia el rodaje fue todo menos tranquilo. La chispa principal que desató el escándalo ocurrió el 25 de enero, cuando la revista Variety publicó unas explosivas declaraciones atribuidas a Clara Marín, supuesta exsecretaria de Eva Perón, quien habría dicho: “Queremos a Madonna viva o muerta. Si no se va, la mato yo”. La amenaza fue tomada tan en serio que el equipo de la artista consideró suspender todo.

 

El papel de Eva Perón, tan icónico y profundamente enraizado en la identidad argentina, no fue recibido con agrado por muchos peronistas. La idea de que una estrella pop extranjera encarnara a “Evita” generó rechazo inmediato. Pintadas en las calles de Buenos Aires como “¡Viva Evita! ¡Fuera Madonna!” reflejaban la furia de los sectores más tradicionales. Incluso el entonces presidente Carlos Menem calificó al proyecto como “una vergüenza”.

Evita por Madonna
Evita por Madonna

La polémica escaló rápidamente. La legisladora Marta Rivadera propuso declarar persona non grata a Madonna, al director Alan Parker y a toda la producción. Freddy DeMann, mánager de la artista, llegó a admitir que estuvo a punto de sacarla del país. Sin embargo, Madonna eligió el silencio mediático y, en su lugar, se reunió con viejos militantes peronistas para entender la complejidad del personaje que iba a interpretar.

El rodaje continuó a pesar de las amenazas. Las escenas más emblemáticas se filmaron en la estación de Retiro y en la Casa Rosada. Menem autorizó el uso del edificio presidencial tras un encuentro privado con la cantante, quien le mostró la canción ganadora del Oscar. Así, la película se convirtió en un hecho consumado, aunque la controversia nunca desapareció del todo.

A la par de las protestas, también hubo apoyo. El 12 de febrero, un grupo de fans de Madonna organizó una manifestación en su defensa. Y según una encuesta citada por Associated Press, el 62% de los argentinos creía que era adecuada para el rol. Más allá del rechazo inicial, su interpretación terminó ganando reconocimiento mundial.

 

A treinta años de aquel episodio, queda claro que la visita de Madonna fue mucho más que un rodaje cinematográfico. Fue un choque de símbolos: entre la cultura popular global y las identidades políticas locales. Un debate que expuso heridas abiertas, tensiones ideológicas y la potencia emocional que aún despierta la figura de Eva Perón.

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