La inseguridad en el barrio porteño de Villa Devoto escribió este miércoles un capítulo que mezcla la audacia criminal con el daño emocional. Bajo el amparo de la madrugada, un grupo de delincuentes concretó un robo planificado con precisión quirúrgica en una reconocida concesionaria de la zona. Los asaltantes no solo buscaban el efectivo, sino que conocían los rincones estratégicos del local. Tras neutralizar los sistemas de alarma y acceder a la oficina principal, lograron abrir la caja fuerte, de donde sustrajeron 60.000 dólares en efectivo, destinados presuntamente a operaciones comerciales del negocio.
Sin embargo, el botín no se limitó a las divisas. Los delincuentes se ensañaron con una pasión privada del dueño del local: una colección histórica de camisetas de fútbol. Se trata de piezas de alto valor en el mercado del coleccionismo, muchas de ellas autografiadas y utilizadas en partidos emblemáticos, lo que vuelve al robo un golpe prácticamente irreparable por la dificultad de reposición de estos objetos únicos. “Nos robaron todo, el esfuerzo de años y recuerdos que no tienen precio”, se lamentó el propietario ante los efectivos de la Comisaría Vecinal 11 B que arribaron al lugar tras el reporte del siniestro.
La mecánica del hecho sugiere un trabajo de inteligencia previa. Los investigadores de la Policía de la Ciudad sospechan que los criminales contaban con información privilegiada sobre los movimientos internos de la concesionaria y la ubicación del botín. No se registraron signos de violencia externa en la entrada principal, lo que indicaría que utilizaron llaves maestras o dispositivos electrónicos para vulnerar los accesos sin despertar sospechas en una zona que, paradójicamente, cuenta con un importante despliegue de cámaras de videovigilancia públicas y privadas.
La causa ha quedado bajo la órbita de la fiscalía de turno, que ya ordenó el peritaje de la División Rastros y el análisis de las frecuencias de las cámaras de seguridad de la avenida Beiró para identificar los vehículos involucrados. Por estas horas, el rastreo se centra en los sitios de venta online, ante la posibilidad de que los delincuentes intenten “colocar” las camisetas robadas en el mercado negro de memorabilia deportiva. En Devoto, la indignación de los comerciantes crece ante un hecho que deja al descubierto la vulnerabilidad de los negocios de alta gama frente a bandas que operan con logística de avanzada.