La investigación por la muerte de Narela Barreto en Estados Unidos ha tomado un giro hacia su entorno afectivo. Tras la confirmación del hallazgo de su cuerpo, allegados a la joven revelaron detalles sobre una presunta relación sentimental con un hombre de nacionalidad colombiana, caracterizada por la tensión y el control. Según relató su amiga Violeta, Narela le había confiado que “peleaban seguido” y que se encontraban distanciados. “No le gusta que ella sea libre”, afirmó la testigo, describiendo un escenario de celos que hoy es clave para los investigadores de la Policía de Los Ángeles.
La reserva con la que Narela manejaba su vida privada parece haber sido una constante. Su hermano, Santiago, admitió desconocer la existencia de este noviazgo, asegurando que, si bien conocían a su grupo de amigos, ella nunca mencionó una relación formal. Esta discrepancia entre lo que sabían sus amigas y su familia directa es habitual en casos de violencia de género o vínculos asimétricos, donde la víctima suele ocultar los conflictos para no alarmar a su núcleo más cercano.
La pieza fundamental del rompecabezas se colocará este viernes con la realización de la autopsia. Los peritos forenses deberán determinar si el cuerpo presenta signos de violencia, asfixia o si existen restos de sustancias que permitan reconstruir sus últimas horas. Hasta el momento, el caso se maneja bajo un estricto hermetismo por parte de las autoridades estadounidenses, aunque la familia ya ha aportado la identidad del hombre señalado por las amigas de Narela para que sea citado o localizado.
El Consulado Argentino continúa brindando asistencia técnica y legal a los familiares en Buenos Aires, quienes atraviesan horas de profunda incertidumbre. La comunidad de Banfield, de donde era oriunda la joven de 28 años, sigue el caso con conmoción, especialmente tras conocerse que Narela, a pesar de estar cumpliendo su sueño de vivir en el exterior, mantenía un contacto diario y afectuoso con los suyos hasta el día de su desaparición, el pasado 23 de enero.
La resolución de la autopsia no solo definirá la carátula judicial —que podría pasar formalmente a homicidio—, sino que también permitirá agilizar los trámites para la repatriación de los restos. Mientras tanto, la atención se centra en el paradero del hombre colombiano mencionado por los testigos, cuya declaración podría ser la llave para entender qué sucedió en el departamento de la joven antes de que su voz se apagara definitivamente en la ciudad californiana.