Polémico cruce entre Esteban Mirol y Marixa Balli

El periodista cuestionó la transparencia de los comercios en Flores y La Salada tras el cierre del local de la empresaria. Balli rechazó las acusaciones y atribuyó el ataque a un antiguo despecho personal del comunicador.

Marixa Balli cerró un local de ropa en Flores. Foto: captura de pantalla.

La crisis en el sector de la indumentaria derivó en un fuerte enfrentamiento público entre el periodista Esteban Mirol y la empresaria Marixa Balli. El conflicto se desató luego de que Balli anunciara el cierre de su comercio en Flores y criticara la postura del Gobierno nacional frente a la industria local.

Ante esto, Mirol arremetió contra la legalidad de los puntos de venta populares y defendió el derecho de los consumidores a buscar precios más bajos en el exterior o mediante aplicaciones digitales.

Denuncias de informalidad y costos elevados

Mirol, quien fundamentó su postura en su labor vinculada a la defensa del consumidor, calificó de “caradura” el discurso de defensa de la industria nacional esgrimido por la exvedette. El periodista sostuvo que en zonas comerciales como Flores y La Salada predomina el trabajo informal y la evasión impositiva.

Según su visión, los altos precios locales perjudican a los sectores más vulnerables, quienes hoy encuentran alivio en plataformas de venta directa desde el extranjero.

El comunicador fue tajante al señalar que el cierre de negocios no se debe únicamente a la gestión económica actual, sino a una supuesta “incompetencia” y al “maltrato” histórico hacia el cliente. Aseguró que muchos revendedores adquieren prendas a precios mínimos en talleres clandestinos para luego comercializarlas con márgenes excesivos, afectando el bolsillo de los ciudadanos.

La respuesta de la empresaria

Marixa Balli utilizó su espacio en diversos programas de televisión para desmentir las acusaciones. La comerciante aseguró que durante su etapa en la feria La Salada cumplió con todas las normativas fiscales y fue sometida a exhaustivas investigaciones que no detectaron irregularidades. Defendió su labor como “laburante” y desafió al periodista a presentar pruebas sobre el supuesto trabajo en negro en sus establecimientos.

Además, la empresaria introdujo un matiz personal al conflicto al revelar que el enojo de Mirol podría tener un origen extraprofesional. Balli relató que, años atrás, rechazó dos invitaciones a salir por parte del periodista. Según su testimonio, este “sentimiento encontrado” sería el motor de la agresividad actual del presentador hacia su persona y su actividad comercial.

Un debate de fondo

El cruce mediático dejó al descubierto una tensión estructural en la economía argentina: la convivencia entre el comercio formal, la producción informal y la apertura de mercados.

Mientras el periodista prioriza la libertad del consumidor para acceder a productos económicos, la empresaria resalta las dificultades que enfrentan quienes intentan mantener estructuras comerciales locales frente a la presión de los costos y la crisis de consumo.

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