Sabrina Rojas analizó el desgaste de su vínculo con Luciano Castro

La conductora detalló en televisión cómo la asunción de un rol protector hacia el actor afectó la intimidad de su matrimonio. Tras el divorcio oficial en 2025, Rojas reflexionó sobre la pérdida del deseo y la gestión de la coparentalidad.

Las declaraciones de Rojas coincidieron con el impacto mediático de la reciente separación entre Luciano. Foto: web.

La estructura vincular entre Sabrina Rojas y Luciano Castro regresó a la agenda pública tras las recientes declaraciones de la actriz en el programa “Sálvese quien pueda”. Durante la emisión de este jueves en América TV, Rojas profundizó en las razones que derivaron en la erosión de su relación, la cual culminó legalmente con un divorcio firmado en abril de 2025, cuatro años después de su separación de hecho.

Rojas identificó una conducta persistente de cuidado excesivo hacia el actor como el factor determinante en la crisis de pareja. Según explicó la conductora de 45 años, el ejercicio de “maternar” a su compañero —encargándose de aspectos cotidianos como su alimentación y bienestar general— transformó la dinámica de pares en una relación de dependencia. Esta asimetría, según su análisis, generó una deserotización progresiva que anuló el deseo sexual en el vínculo.

Persistencia de roles tras la ruptura

La actriz reveló que esta faceta protectora no concluyó con el fin de la convivencia en 2021, sino que se extendió durante los años posteriores. Rojas admitió que, incluso en la distancia, mantuvo una vigilancia sobre el bienestar de Castro, una actitud que el actor habría aceptado de manera tácita. Esta dinámica se sostuvo bajo el argumento de preservar la estabilidad de sus dos hijos, Esperanza y Fausto.

A pesar de la exposición de estos conflictos, la actriz manifestó que su estrategia comunicativa busca ser “liviana” para no perjudicar la imagen pública del padre de sus hijos. No obstante, la profundidad de sus confesiones sobre la falta de erotismo plantea una contradicción con dicho objetivo de preservación, al exponer vulnerabilidades de la esfera privada que hasta ahora permanecían resguardadas.

El contexto de la crisis actual

Las declaraciones de Rojas coincidieron con el impacto mediático de la reciente separación entre Luciano Castro y Griselda Siciliani, enmarcada en rumores de infidelidad. Ante las consultas sobre el presente del actor, la conductora evitó emitir juicios directos, aunque destacó las diferencias en el tratamiento que los medios otorgan a cada protagonista según el escándalo de turno.

La reflexión de la actriz surgió a partir de intervenciones previas de Moria Casán sobre el comportamiento de Castro en sus relaciones. Rojas utilizó el espacio televisivo para marcar una distancia emocional, asegurando que hoy prioriza el equilibrio familiar por encima de las tensiones sentimentales que marcaron la última década de su vida.

El testimonio de Rojas expone una problemática frecuente en la transición de la pareja a la coparentalidad: la dificultad de desarticular roles de cuidado que, si bien funcionan en la crianza, resultan nocivos para el vínculo romántico. ¿Es posible reconstruir una identidad individual plena cuando los hábitos de protección hacia una expareja persisten años después de la firma del divorcio?

 

 

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