Bahía Blanca reglamentó el transporte por aplicaciones

El intendente, Federico Susbielles, firmó la normativa que regula a conductores y vehículos de plataformas digitales. El municipio exigirá licencia profesional, revisiones trimestrales y una antigüedad máxima de trece años para otorgar las habilitaciones oficiales en la Oficina de Transporte Urbano.

La Municipalidad de Bahía Blanca implementó la Ordenanza N° 22.242. Foto: Web.

La Municipalidad de Bahía Blanca dio un paso definitivo en la ordenación del transporte local. Tras la firma del decreto reglamentario de la Ordenanza N° 22.242 el pasado 11 de febrero, el Ejecutivo estableció los parámetros legales para el funcionamiento de las plataformas digitales de transporte.

Esta decisión administrativa busca responder a una demanda histórica de control sobre servicios que, hasta el momento, operaban sin un marco normativo en la jurisdicción bonaerense.

El proceso de regularización se centralizó en la Oficina de Transporte Urbano, ubicada en el Shopping Paseo del Sol. Allí, los aspirantes debieron cumplimentar un expediente riguroso que incluyó una nota dirigida al jefe comunal con firma certificada ante escribano público.

Entre la documentación personal, resultó indispensable presentar el DNI con domicilio en la ciudad, el certificado de antecedentes penales y la licencia de conducir profesional categoría D.1, específica para el traslado de personas.

En cuanto al parque automotor, la reglamentación se ajustó a la Ley Nacional de Tránsito N° 24.449, permitiendo unidades con una antigüedad de hasta 13 años. Los propietarios acreditaron el título y la cédula del vehículo, el libre deuda de patentes ante ARBA y la Verificación Técnica Vehicular (VTV) vigente.

Asimismo, se fiscalizó que la póliza de seguro cubriera la responsabilidad civil tanto para pasajeros transportados como para terceros.

La formalización económica también es un pilar de la nueva norma. Los conductores debieron presentar su constancia de inscripción ante ARCA y su número de contribuyente municipal.

Una vez evaluada la documentación por el área técnica y emitida la resolución de habilitación, el municipio entregó una tarjeta identificatoria con fotografía para garantizar la transparencia frente al usuario.

Para mantener la vigencia de este permiso, los vehículos deberán someterse a inspecciones periódicas cada tres meses en la terminal San Francisco de Asís. Este nivel de supervisión pretende garantizar condiciones óptimas de seguridad vial y equiparar, en términos de exigencia técnica, a las aplicaciones de transporte con el sistema de taxis y remises tradicionales.

Las empresas, por su parte, tienen la obligación de fijar un domicilio legal en el distrito y cumplir con sus respectivas cargas tributarias locales.

La implementación de este registro de conductores plantea un nuevo escenario para la movilidad urbana en Bahía Blanca. Si bien la normativa ofrece un marco de legalidad y seguridad para conductores y usuarios, la rigurosidad de los controles trimestrales y la carga burocrática del trámite inicial podrían redefinir el volumen de la oferta en las calles.

Queda por ver si este modelo de convivencia logra sostenerse en el tiempo o si la presión de los requisitos técnicos terminará por limitar la flexibilidad que originalmente caracteriza a estas plataformas de transporte.

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