El Gobierno del Chubut ha decidido liderar un reclamo que afecta a miles de jubilados en el sur argentino.
La secretaria de Salud, Denise Acosta, confirmó que la provincia encabezará una convocatoria a todos los titulares de las carteras sanitarias de la Patagonia para unificar una postura frente a las irregularidades que presenta el PAMI.
El objetivo central es llevar un planteo conjunto al próximo encuentro del Consejo Federal de Salud (COFESA), programado para el 23 de febrero, donde se expondrá la situación ante el ministro de Salud de la Nación.
El detonante: Deudas y servicios en riesgo
La iniciativa surgió tras una reunión clave en Puerto Madryn, donde participaron referentes de Adultos Mayores, el Programa de Salud de la Tercera Edad (PROSATE), autoridades locales de PAMI y representantes municipales.
El diagnóstico fue unánime: la “situación de PAMI” es crítica debido a los “atrasos en los pagos a los prestadores”, lo que impacta directamente en la calidad de atención de los adultos mayores.
Para evitar el colapso del sistema local, el Gobierno del Chubut debió intervenir financieramente:
Una agenda regional para el 23 de febrero
La reunión patagónica, que se concretará la próxima semana, no solo buscará visibilizar la deuda, sino también discutir la estructura de costos en la región.
Se llevará un planteo unificado respecto a los “aranceles de PAMI en la Patagonia”, reconociendo las particularidades económicas de la zona, además de otros cuestionamientos al funcionamiento general de la obra social.
“Se hará hincapié en las consecuencias que esto genera en la atención sanitaria de los adultos mayores en todas las provincias patagónicas”, detalló la información oficial.
Con este movimiento, Chubut busca que el reclamo no sea una voz aislada, sino un frente regional sólido que obligue a la administración central a destrabar los fondos y regularizar el servicio para una de las poblaciones más vulnerables del sistema sanitario.