Fate: ordenan desalojo tras el cierre y despidos

Orden judicial exige restitución inmediata de la planta de neumáticos en San Fernando, donde 920 despedidos resisten el cierre definitivo anunciado este miércoles. SUTNA desafía la medida mientras policía custodia el perímetro.

Trabajadores protestan desde el techo de Fate en San Fernando. Foto: BagliettoMatias.

Desalojo y Cierre

La Justicia de Garantías intervino este miércoles en el conflicto de la fabricante de neumáticos Fate al ordenar el inmediato desalojo de su planta en Virreyes.

El fallo del Juzgado número 4 dispuso la restitución del inmueble a sus propietarios, tras la denuncia por la ocupación que iniciaron los trabajadores despedidos.

La resolución judicial subrayó que el uso de la fuerza pública debe ser el mínimo indispensable y ratificó la vigencia del derecho a protestar fuera del establecimiento.

El foco del conflicto se originó en la madrugada, cuando la compañía anunció el cese total de sus operaciones tras ocho décadas de actividad. La firma alegó una crisis económica irreversible para justificar la desvinculación de 920 operarios.

Ante la noticia, un grupo de empleados ingresó al predio, lo que derivó en la intervención del fiscal Marcelo Fuenzalida, quien acreditó daños en los cercos perimetrales y accesos.

Dualidad administrativa y judicial

Pese a que la Secretaría de Trabajo de la Nación, dirigida por Julio Cordero, dictó la conciliación obligatoria por 15 días, la situación en el terreno no se normalizó.

Alejandro Crespo, secretario general del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA), aseguró que no recibieron la notificación formal de desalojo y confirmó que la permanencia continuará. Según el dirigente, los trabajadores defienden sus puestos de trabajo frente a lo que consideran una decisión ilegal de la empresa.

El clima en el interior de las 40 hectáreas de la fábrica fue de extrema tensión bajo un calor agobiante. Mientras una veintena de manifestantes permaneció en los techos, la Policía Bonaerense rodeó las inmediaciones.

Los operarios, algunos con 14 años de servicio, relataron escenas de incertidumbre y denunciaron el despliegue de efectivos que, según sus testimonios, ya custodiaban el lugar desde conflictos previos.

Fundamentos del cierre

En los telegramas de despido enviados el 18 de febrero, la empresa Madanes Quintanilla explicó que la reestructuración interna no fue suficiente para alcanzar la sustentabilidad.

El documento oficial detalló que el escenario actual es inviable, lo que motivó la extinción de los contratos laborales. Por su parte, el gremio cuestionó esta versión y acusó a la patronal de intentar trasladar sus recursos hacia otros esquemas productivos fuera de la industria del neumático.

La audiencia entre las partes entró en un cuarto intermedio sin soluciones concretas. El escenario plantea una contradicción fáctica: el Estado exige retrotraer los despidos mediante una conciliación, mientras la Justicia ordena liberar una planta que la empresa ya ha declarado cerrada. ¿Es posible reactivar una producción que la patronal considera técnicamente terminada?

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