En el mundo del espectáculo, algunos secretos tardan décadas en salir a la luz, y este es uno de ellos. En una entrevista reveladora con el periodista Juan Etchegoyen, Raquel Mancini decidió desempolvar un capítulo hasta ahora desconocido de su vida sentimental: un romance apasionado y “prohibido” con Nicolás Repetto.
Según el relato de la icónica modelo de los años 90, el vínculo se desarrolló durante la temporada de verano de 1992. En aquel entonces, ambos se encontraban en la cima de su popularidad, lo que convertía a la privacidad en un lujo imposible de costear. El problema radicaba en que el conductor estaba iniciando o manteniendo otras historias públicas, lo que obligó a la pareja a manejarse en la absoluta clandestinidad.
“Me escondía en el baúl”
Lo más impactante de la confesión de Mancini fueron los detalles sobre los métodos que utilizaban para verse sin ser detectados por los paparazzi que montaban guardia en cada esquina. “Fue una locura. Para salir de los lugares o entrar a su casa sin que nadie me viera, me tenía que esconder en el baúl del auto“, recordó Raquel, entre risas y algo de nostalgia por la adrenalina de aquella época.
La modelo explicó que, a pesar de lo humillante o incómodo que podría parecer hoy, en ese momento era la única forma de proteger el affaire. “Él ponía música fuerte para que yo no me sintiera mal ahí atrás, y hacíamos unas cuadras hasta que estábamos seguros”, detalló sobre la logística de sus encuentros.
Un amor de verano con fecha de vencimiento
Aunque el romance fue intenso, Mancini aclaró que siempre supieron que tenía un final anunciado. La relación nunca llegó a blanquearse ante los medios, y tras el final de la temporada estival, cada uno siguió su camino. “Era una situación muy particular, él era el galán del momento y yo también estaba con mil cosas. Fue algo lindo mientras duró, pero difícil de sostener bajo esas condiciones”, admitió.
Esta revelación generó un fuerte impacto en los programas de espectáculos, ya que une a dos de las figuras más magnéticas de la década del 90 en una trama que parece sacada de una película de enredos. Mientras Repetto ha mantenido un perfil más reservado sobre su pasado amoroso en los últimos años, Mancini eligió este momento de su vida para hablar con libertad, sin resentimientos pero con la honestidad de quien ya no tiene nada que ocultar.









