El interrogatorio en Chappaqua
Bajo una atmósfera de hermetismo y tras meses de resistencia legal, Hillary Clinton compareció este jueves ante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes.
La sesión, realizada a puerta cerrada en su residencia de Nueva York, buscó esclarecer el nivel de conocimiento de la familia Clinton sobre la red de tráfico sexual de Jeffrey Epstein.
Durante su declaración inicial, Clinton fue tajante al afirmar que no recuerda haber coincidido nunca con el fallecido millonario. “Nunca volé en su avión ni visité su isla”, sostuvo la exsenadora, desmarcándose de los registros que vinculan a su esposo, el expresidente Bill Clinton, con múltiples viajes en la aeronave privada de Epstein entre 2002 y 2003.
Filtraciones y roces partidistas
La jornada no estuvo exenta de incidentes. El interrogatorio se suspendió temporalmente tras la difusión en redes sociales de una fotografía de la audiencia. El material fue publicado por un creador de contenido vinculado al movimiento republicano, quien señaló a la congresista Lauren Boebert como la fuente de la imagen. Este hecho fue calificado por el entorno de Clinton como una violación a las reglas del Congreso y un intento de politizar la diligencia.
El presidente del comité, James Comer, defendió la legitimidad de la investigación, destacando que el llamado a declarar contó con el respaldo de varios legisladores demócratas. Según Comer, el objetivo es evaluar la gestión del Gobierno federal en las investigaciones previas contra Epstein y Maxwell.