El Senado de la provincia de Buenos Aires vivió una jornada de extrema fricción política que culminó minutos antes de la medianoche del jueves. En una sesión preparatoria que alcanzó el quórum apenas a las 23:56, el peronismo definió sus autoridades internas, dejando un saldo desfavorable para las aspiraciones del gobernador Axel Kicillof.
El exintendente de José C. Paz, Mario Ishii, resultó electo como vicepresidente 1°, un cargo de relevancia institucional por encontrarse en la línea directa de sucesión del Poder Ejecutivo provincial.
La designación de Ishii contó con el respaldo del bloque kirchnerista y de La Cámpora, desplazando la propuesta original del mandatario provincial. Kicillof pretendía ubicar en ese sitial a la senadora Ayelén Durán, integrante del Movimiento Derecho al Futuro (MDF).
Finalmente, Durán ocupará la vicepresidencia 2°, mientras que las restantes cuatro vicepresidencias se repartieron entre La Libertad Avanza, el Frente Renovador, el PRO y otro representante kicillofista, Germán Lago.
La disputa por los cargos no se limitó a la representación institucional, sino que alcanzó el control operativo y presupuestario de la Cámara Alta. El sector vinculado a la expresidenta Cristina Kirchner logró también imponer a Sergio Berni como presidente del bloque de Fuerza Patria.
Con 24 bancas en total, el oficialismo evidencia una división interna marcada: 15 legisladores responden al kirchnerismo, mientras que solo nueve se alinean con el gobernador o el massismo.