La seguridad automotriz en Argentina vuelve a estar bajo la lupa tras el relanzamiento de una campaña de revisión de alcance histórico. El grupo Stellantis emitió un comunicado de urgencia que involucra a las marcas Fiat, Citroën, Jeep, Chrysler, DS, Dodge y Ram. El objetivo es sustituir los infladores de airbags fabricados por la empresa Takata, piezas que han sido calificadas como auténticas bombas de tiempo debido a una falla de diseño que ya se cobró casi 40 vidas a nivel global.
El defecto técnico radica en el propulsor de nitrato de amonio, el químico encargado de inflar la bolsa de aire en milisegundos durante un impacto. Según las investigaciones periciales, la exposición prolongada a factores ambientales como el calor y la humedad alta vuelve inestable este componente. Al activarse en un siniestro, el inflador puede explotar con una potencia desmedida, rompiendo su carcasa metálica y proyectando metralla hacia el rostro y torso de los ocupantes, convirtiendo un sistema de protección en un riesgo letal.
Entre los modelos afectados se encuentran vehículos de alta rotación en el mercado local, como los Fiat Palio, Uno, Grand Siena y Fiorino, además de los Citroën C3, C3 Aircross y C4 Lounge. La lista se extiende a segmentos de alta gama y utilitarios, incluyendo al DS3, el Jeep Wrangler y las camionetas RAM 2500 fabricadas entre 2004 y 2009. Esta diversidad de modelos refleja la magnitud del problema, dado que Takata fue el mayor proveedor de airbags del mundo, afectando a casi la totalidad de las terminales internacionales en algún momento de la última década.
A pesar de que en Argentina no se han reportado casos fatales hasta la fecha, el grupo automotriz busca evitar cualquier tragedia mediante un nuevo esquema de incentivos. Además de la gratuidad absoluta en el reemplazo de la pieza y la mano de obra, Stellantis otorgará un beneficio de $100.000 en productos o servicios de postventa a los usuarios que completen la revisión. Esta medida apunta a captar a aquellos propietarios de unidades usadas que no han respondido a los llamados anteriores iniciados hace algunos años.
Para verificar si una unidad está alcanzada por esta alerta, los propietarios deben constatar el número de chasis o patente. Las vías de comunicación oficiales incluyen el teléfono 0800-333-7070 o las plataformas web de cada una de las marcas involucradas. La detección temprana es fundamental, ya que muchos de estos infladores peligrosos fueron producidos bajo condiciones de manufactura deficientes en México, lo que aumenta la probabilidad de falla con el paso del tiempo y el envejecimiento del parque automotor.