Los datos correspondientes al cierre de 2025 exponen una Argentina fragmentada en su capacidad de compra. Según el último relevamiento del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el gasto promedio por habitante en supermercados se ubicó en $58.898, pero esta cifra esconde realidades opuestas. La brecha entre la provincia con mayor nivel de gasto y la de menor consumo supera los $170.000, reflejando no solo diferencias en el poder adquisitivo, sino también en las estructuras de precios regionales y la logística de distribución.
La Patagonia y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) lideran cómodamente los registros de mayor inversión en góndola. La provincia de Neuquén reportó el valor más alto del país con $187.689 por habitante, seguida de cerca por Tierra del Fuego ($186.232) y Santa Cruz ($171.931). Por su parte, en CABA el gasto per cápita alcanzó los $142.312. Esta tendencia responde a la concentración de salarios promedio más elevados, aunque especialistas advierten que también influyen los mayores costos operativos y de transporte que encarecen los productos básicos en el sur.
El contraste del Norte Grande
En el extremo opuesto, las provincias del NEA y el NOA presentan los niveles de consumo más bajos en este canal de ventas. El caso más paradigmático es el de Santiago del Estero, con un gasto de apenas $16.068 por habitante. Esto implica que un neuquino gasta, en promedio, diez veces más que un santiagueño en supermercados. Otras jurisdicciones con registros mínimos fueron Chaco ($19.010), Tucumán ($21.082) y Formosa ($21.381).
Analistas económicos señalan que, además de los ingresos más bajos, en estas regiones existe una fuerte incidencia del comercio de cercanía, almacenes y ferias locales que no son captados por la medición oficial de supermercados del INDEC. Esta informalidad o preferencia por canales tradicionales acentúa la caída de los números estadísticos en el norte del país frente al centro y sur.
Distribución desigual de bocas de expendio
La infraestructura comercial también muestra una centralización marcada. De los 3.151 supermercados registrados en todo el territorio nacional, más de la mitad se concentran en el área metropolitana (CABA y Gran Buenos Aires) y el resto de la provincia de Buenos Aires. El informe destaca que la cantidad de locales no siempre correlaciona con el ticket promedio, sino con la densidad poblacional:
Jurisdicciones con mayor red: CABA (943), GBA (568) y Córdoba (268).
Jurisdicciones con red mínima: Catamarca (12), San Luis (16) y La Rioja (16).
Factores estructurales de la brecha
La disparidad de más de $100.000 mensuales no solo se explica por la billetera del consumidor. Los costos logísticos para abastecer a la Patagonia y la falta de competencia en algunas zonas aisladas generan una presión alcista sobre los precios que obliga a un gasto nominal mayor para cubrir la misma canasta básica. En un contexto de alta inflación, el mapa del INDEC confirma que vivir y alimentarse en Argentina tiene costos radicalmente distintos dependiendo de la latitud desde la cual se acceda a la góndola.