El director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, advirtió este lunes en Viena sobre el peligro de que las operaciones militares actuales provoquen fugas radiactivas de consecuencias graves.
Durante una sesión especial de la Junta de Gobernadores solicitada por Rusia, el diplomático argentino señaló que, aunque no existen evidencias de impactos directos en las plantas nucleares, la situación es sumamente preocupante para la seguridad regional.
Grossi manifestó su frustración por el silencio de las autoridades reguladoras iraníes, con quienes el organismo ha intentado contactar sin éxito. Esta interrupción en las comunicaciones ocurre tras el fracaso de las negociaciones en Ginebra, donde Omán actuaba como mediador para evitar una escalada mayor. El director del OIEA subrayó que una liberación radiológica podría obligar a evacuaciones en áreas tan extensas como las grandes ciudades de la región.
Uranio y operaciones militares
Un documento reservado de la agencia reveló recientemente que Irán mantiene reservas de uranio enriquecido al 60%, un nivel cercano a la pureza necesaria para aplicaciones bélicas.
Imágenes de satélite mostraron movimientos vehiculares en complejos de túneles en Isfahán, contradiciendo afirmaciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien aseguró que los bombardeos previos habían destruido el programa nuclear del país asiático.
La denominada Operación Furia Épica, lanzada por Washington sin aprobación del Congreso, ha intensificado el escrutinio sobre las obligaciones legales de Irán bajo el Tratado de No Proliferación de las Armas Nucleares. La falta de información actualizada sobre la ubicación del material nuclear impide al OIEA garantizar que este se mantenga con fines estrictamente pacíficos.