El testimonio de El Rodeo I
El cabo de Gendarmería Nacional, Nahuel Gallo, brindó una conferencia de prensa tras aterrizar en Argentina, luego de permanecer 448 días detenido en el penal venezolano de El Rodeo I.
Durante su intervención, el gendarme describió las condiciones de su cautiverio como un periodo marcado por el aislamiento y las torturas psicológicas. Visiblemente afectado, Gallo evitó dar precisiones sobre las atrocidades vividas para preservar la integridad de quienes aún permanecen en dicha prisión.
Gallo permaneció incomunicado durante gran parte de su detención y señaló que los prisioneros eran utilizados como “fichas de cambio” por el régimen de Nicolás Maduro. El efectivo relató que, para mantener su identidad y fortaleza mental, improvisaba banderas argentinas utilizando jabón.
Asimismo, destacó que el pensamiento en su hijo, Víctor, fue el motor principal para resistir el encierro. El gendarme instó a los organismos internacionales a no olvidar a los 24 extranjeros que todavía se encuentran recluidos en el mismo centro penitenciario.
Cruce mediático por el contexto económico
Horas después de la presentación pública de Gallo, el periodista Diego Brancatelli analizó el hecho en el programa Argenzuela. Durante su intervención, el panelista planteó una comparación entre la crisis económica local y las condiciones de detención en Venezuela.
Brancatelli sugirió que, dado que un cabo de gendarmería percibe un salario de $700.000, el efectivo podría haber considerado preferible la permanencia en El Rodeo I antes que el regreso a la Argentina actual.
La postura del periodista fue interrumpida de inmediato por el conductor del ciclo, Jorge Rial, quien rechazó la ironía de su compañero. Rial subrayó que la prioridad de cualquier persona privada de su libertad es recuperarla, independientemente de factores monetarios.
El desmedido comentario escaló rápidamente en redes sociales y medios de comunicación, donde se cuestionó la validez de equiparar una crisis de poder adquisitivo con la vulneración de derechos fundamentales y denuncias de tortura.