Tensión en Parque Patricios: vecinos intentaron entrar por la fuerza

A tres días del derrumbe del estacionamiento del complejo Estación Buenos Aires, una excavadora operó sin aviso en la zona restringida. Los residentes denuncian que buscan borrar evidencia y exigen la presencia de la fiscal.

El desconcierto de los vecinos al ver el trabajo de las máquinas excavadoras
El desconcierto de los vecinos al ver el trabajo de las máquinas excavadoras

La aparición de una excavadora removiendo escombros sin previo aviso desató este viernes una situación de alta tensión en el complejo habitacional Estación Buenos Aires, en el barrio porteño de Parque Patricios. Un grupo de vecinos superó el vallado de seguridad e intentó ingresar por la fuerza a sus departamentos, lo que derivó en un choque con efectivos policiales, incluyendo infantería.

El detonante: maquinaria sin autorización

El conflicto se desencadenó cuando los residentes —que llevan tres días sin poder regresar a sus viviendas tras el colapso del estacionamiento del complejo— observaron cómo una pala mecánica operaba en la zona sin que mediara comunicación oficial alguna. Según los vecinos, la fiscalía había instruido expresamente que no se realizara ningún movimiento de tierra ni de escombros hasta nuevo aviso, y que solo se había autorizado el apuntalamiento del edificio.

“Empezaron a remover los escombros sin autorización y los vecinos creen que la empresa quiere borrar las pruebas que los complican”, denunció uno de los residentes ante este medio. “La fiscalía les dijo que no podía remover nada sin antes hacer una demolición controlada”, agregó.

“El Estado acá no está”

La indignación se potenció por la ausencia de respuestas institucionales. Los vecinos denunciaron que la fiscal no se había hecho presente en el lugar en los últimos tres días, y la frase que más se repitió en el lugar fue: “Que venga la fiscal, que dé la cara, porque no la dio todavía”.

La sensación de abandono se mezcló con el temor a la pérdida de pruebas judiciales. “El Estado acá no está. Quieren borrar evidencia y los vecinos no lo vamos a poder permitir”, afirmaron los residentes ante las cámaras. Ante la presión de los presentes, el maquinista debió detener los trabajos, ya que los vecinos también advertían que las vibraciones de la maquinaria podían agravar el riesgo estructural del edificio.

Más de 300 familias afectadas

El derrumbe del estacionamiento del complejo afectó a más de 300 familias y destruyó 65 automóviles que permanecían en la estructura colapsada. Muchos de los residentes afectados continúan abonando las cuotas de sus departamentos, algunos de los cuales nunca llegaron a habitar. La incertidumbre sobre el estado del edificio y la falta de información oficial agrava día a día su situación.

Hasta el momento, ninguna autoridad judicial ni la empresa responsable de la remoción brindaron explicaciones públicas sobre quién autorizó el ingreso de la maquinaria. La zona permanece custodiada y el acceso sigue vedado para los vecinos, que insisten en que “alguien tiene que haber autorizado eso” y exigen una respuesta.

Nota escrita por:
Te recomendamos...