Gustavo Garzón denunció recortes en discapacidad: “Pagar mal es destratar”

El actor visibilizó la crítica situación que atraviesan los profesionales del sector bajo el gobierno de Javier Milei, basándose en la experiencia de sus hijos Juan y Mariano.

En un contexto de alta sensibilidad social por los ajustes económicos, el actor Gustavo Garzón ha decidido alzar la voz para exponer una realidad que afecta a miles de familias.

A partir de su experiencia personal como padre de Juan y Mariano —los mellizos de 37 años que tuvo junto a la recordada Alicia Zanca—, el protagonista de Un hombre solo es demasiado para un hombre solo puso el foco en el desfinanciamiento que sufre el área de discapacidad bajo la administración de Javier Milei.

La denuncia de Garzón es un relato descriptivo de la degradación cotidiana que sufren los servicios esenciales. Según el actor, el congelamiento salarial ha puesto en jaque a toda la red de contención de sus hijos.

El “destrato” a los profesionales esenciales

Para Garzón, la crisis no se limita a una cifra macroeconómica, sino que se traduce en aulas con horarios reducidos y especialistas que trabajan por pura vocación. “Han congelado los sueldos de toda la gente que trabaja con nuestros hijos, que para nosotros es esencial”, puntualizó con preocupación.

El actor describió un panorama desolador donde transportistas, psicólogos y fonoaudiólogos se ven obligados a continuar en sus puestos por falta de alternativas laborales o por compromiso afectivo.

En este sentido, fue tajante respecto al mensaje que envía el Estado al no actualizar los honorarios de quienes cuidan a los más vulnerables: “Es muy lamentable lo que pasa, la falta de reconocimiento al trabajo de esta gente… Pagar mal es destratar, es decir: vos no valés nada”.

La contradicción de los fondos públicos

Uno de los puntos más críticos de su descargo fue la comparación entre la supuesta austeridad fiscal y los gastos destinados a la logística presidencial. Garzón cuestionó la narrativa oficial de la “falta de dinero” al observar los recursos destinados a la seguridad del mandatario.

“Es mentira que el Estado no tiene plata, porque uno ve al presidente con cuarenta y dos coches atrás… ¿Por qué no usan la mitad y pagan a la gente que necesita lo que le tienen que pagar?”, lanzó el actor, señalando además que el Gobierno está incumpliendo leyes ya sancionadas, lo que pone en riesgo la institucionalidad misma del país.

Ante el vacío, la autogestión

Frente a lo que considera una ausencia de responsabilidad estatal, Garzón ha optado por la acción directa junto a otros padres. Desde una fábrica de pizzas donde trabajan sus hijos hasta la fundación de la “Escuela de Tami”, el actor apuesta a la creación de espacios propios.

“Yo pongo la energía para darle felicidad a ellos. Y si lo que mis hijos necesitan no lo veo, lo invento”, concluyó, reafirmando que la dignidad de sus hijos no puede esperar a que los números cierren en una planilla oficial.

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